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A PROPÓSITO DE LA VEJEZ


Antes, el saber y la experiencia estaban en manos de la gente mayor; actualmente se han intercambiado los papeles, la experiencia se ha perdido sobrepasada por la modernidad y el conocimiento se está desvaneciendo en el mar del exceso de información.
O quizás es que el concepto de experiencia y conocimiento han cambiado. Por cierto qué en este sentido, mi padre, siempre me está dando la lata diciéndome que se tiene que respetar la gente mayor. No estoy de acuerdo, pues se tiene que respetar a todo el mundo que sea digno de serlo, y no por el solo hecho de la edad. Y es que en el fondo la experiencia de la gente mayor consiste en una reiterada acumulación de errores no admitidos. En balde pues hacerles caso aunque necesitan ser escuchados y hay que hacerlo, aunque a menudo no sirve para nada importante, Sin embargo, cuando yo sea mayor, espero no comportarme como un viejo, o eso pienso ahora. Después..., después supongo que haré como todo el mundo, aunque quiero decir en descargo de la gente mayor, que el comportamiento anómalo que les acompaña a partir de una cierta edad, no es en absoluto culpa suya, pues sospecho que la naturaleza adecua el grado de pensamiento a la edad para hacer mes soportable el hecho irremediable de la decadencia física, acompañándola de la psíquica. Y es que de no ser así, envejecer plenamente consciente, seria terrible. Decía Cioràn que la vejez es la autocrítica de la naturaleza, pero uno cree que más bien se trata de un acto de venganza.
 

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