El consumismo es la adoración del dios
de la cantidad; la publicidad es su
liturgia. - John O'Donohue

En nuestra necesidad de reemplazar cada vez más rápidamente las cosas que nos rodean, ya no nos podemos permitir usarlas, respetar y preservar su inherente carácter duradero; debemos consumir, devorar, por decirlo así, nuestras casas, muebles y coches, como si fueran las "buenas cosas" de la naturaleza que se echan a perder inútilmente si no se llevan con la máxima rapidez al interminable ciclo del metabolismo del hombre con la naturaleza.
Es como si hubiéramos hecho caer las diferenciadas fronteras que protegían el mundo, en el artificio humano, de la naturaleza, tanto el biológico proceso que prosigue su curso en su mismo centro como los naturales procesos cíclicos que la rodean, entregándoles la siempre amenazada estabilidad de un mundo humano.

Hannah Arendt
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Francesc Puigcarbó

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