martes, octubre 11, 2016

LA GENTE INNECESÁRIA

  • El historiador israelí, autor de 'Sapiens', pinta un futuro negro para la humanidad en su nuevo libro, 'Homo dioses'.
  • Hasta ahora, los historiadores nos cuenta la historia de lo que había pasado, pero Yuval Noah Harari nos cuenta el futuro de la historia, y nos habla del 'dataismo' el momento en que la gente será innecesaria. Acierta, en Europa, en el decadente balneario europeo ya hay mucha, solo que todavía no se han dado cuenta. Es el incierto futuro que nos espera, pero es lo que hay ....

"La mayoría de la gente será innecesaria en el siglo XXI"

Con libros como ‘Sapiens. Breve historia de la humanidad’, el joven historiador israelí Yuval Noah Harari(1976) ha sido leído y recomendado por lectores como Barack Obama o Mark Zuckerberg. La élite de la élite que puede hacer realidad, o no, los negros presagios sobre el futuro de nuestro género que plantea en ‘Homo Deus. Una breve historia del mañana’ (Debate / Edicions 62), el libro sobre el que este martes debatirá con Jorge Wagensberg en el ciclo Converses a la Pedrera (19 horas, entradas agotadas). En él expone que en el último siglo la humanidad ha reducido drásticamente el hambre, ha retrasado la muerte y acotado las guerras. Ese proceso puede seguir progresando para conseguir más felicidad (pero gracias a la bioquímica) y más longevidad (para unos pocos) hasta llegar a crear una nueva figura, el ‘Homo deus’, con capacidades que nuestros ancestros reservaban a los seres divinos. Pero ese planteamiento aparentemente optimista es un ‘macguffin’, y la historia puede ir por otros derroteros, mucho más funestos. Y es que uno de los méritos de Harari es su habilidad para utilizar recursos narrativos…

-Así que de optimismo nada de nada, ¿verdad?
-El Primer capítulo del libro es la historia simple que nos suelen contar científicos y futurólogos. Una simple proyección del presente. En el pasado logramos superar el cólera, el tifus y la tuberculosis y ahora venceremos el cáncer y el Alzheimer y encontraremos la manera de rejuvenecer el cuerpo. Pero los ideales fundamentales que nos impulsaron en esta dirección se pueden derrumbarse. Encararemos no sólo cambios tecnológicos sino también ideológicos. Y la idea de que podemos mantener los valores humanísticos que han sido predominantes durante el siglo XX, pero con una mejor tecnología para hacerlos realidad, es muy naif.

-¿Así, la libertad, la democracia, los derechos humanos, corren peligro?
-Sí, Por supuesto. Las ideas fundamentales de las democracias liberales con la que estamos familiarizados, como un hombre un voto, en un mundo con castas biológicas, ciborg e inteligencia artificial pueden quedar completamente obsoletas. Los superricos monopolizarán el poder y podrán utilizarlo para empezar a mejorar biológicamente. Un grado de desigualdad que nunca ha existido.

-¿Y los demás?
-La Historia del siglo XX es una historia de victorias, incompletas por supuesto, sobre la desigualdad. Esto quizá se invertirá. El coche inteligente puede hacer que las decisiones sobre el tráfico que ahora toman millones de personas las tome un algoritmo propiedad de una gran corporación. Y esta centralización del poder la veremos en más sectores.

-Usted dice que en esta sociedad la clase mayoritaria pasaría a ser la de los innecesarios. El momento más inquietante del libro es cuando plantea que hay un modelo de cómo sería esa relación entre las dos clases: como tratamos a los animales.
-Bueno, Me parece que no les comerán, no creo que lleguemos a eso. No creo que la gente sea criada en granjas como Matrix, esto no es realista ... Las máquinas no necesitan comer personas. Lo que quiero dar a entender es que en el siglo XX las mejoras en la vida del humano medio se produjeron sobre todo por el hecho de que los gobiernos, en todo el mundo, establecieron sistemas masivos de educación, salud y del Estado del bienestar. Incluso Hitler necesitaba que millones de alemanes estuvieran en condiciones de servir a la Wehrmacht y trabajar en las fábricas. Tenía sentido invertir en su bienestar. En el siglo XXI las élites perderán sus incentivos para invertir en la salud, la educación y el bienestar de la mayoría porque la mayor parte de la gente será innecesaria. Y eso ahora ya está ocurriendo en todo el mundo.

-¿El futuro se parecerá a aquellas sociedades en las que el 20% de la población podía morir de hambre sin que se inmuta al palacio real?
-Podría Ser algo así. Tenemos que ser muy realistas: durante la mayor parte de la historia, la mayoría de la gente ha sido insignificante para las élites y los centros de poder. Y hoy, como más globalizada y automatizada es la economía, menor es el poder de la clase obrera. Creo que esta es una de las razones por las que la gente vota Donald Trump en Estados Unidos, por brexit en el Reino Unido o por los nuevos partidos en España, Grecia e Italia. La gente se da cuenta de que está perdiendo su poder e intenta desesperadamente demostrar al sistema que aún lo tiene.

-Le pone nombre a este futuro amenazante: dataismo.
-Es La situación en la que, con suficientes datos biométricos sobre mí y suficiente poder computacional, un algoritmo externo me puede entender mejor de lo que yo me entiendo a mí mismo. Y una vez existe este algoritmo, el poder pasa de mí, como individuo, en este algoritmo, que puede tomar mejores decisiones que yo. Esto comienza con cosas simples, como el algoritmo de Amazon que te propone libros, o los sistemas de navegación que nos dicen qué camino tomar. Y esto irá pasando también en decisiones más importantes, como en qué universidad estudiar, a quien votar ... Iremos cediendo poder de decisión, y no porque lo decida un poder dictatorial, sino que seremos nosotros los que queremos hacerlo.

-Usted dice que este es sólo un futuro posible. ¿Qué posibilidades tenemos de evitarlo?
-Todavía Tenemos mucho margen para elegir cuánta autoridad ceder a nuestro móvil. Pero hay un campo en el que será muy difícil resistir a esta evolución, el de la medicina. En 20 o 30 años, el tipo de cuidados médicos que podrás recibir si renuncias a tu intimidad será tan, tan superior al que tenemos ahora que muy poca gente elegirá preservar su privacidad. Si uno googledoctor puede monitorear 24 horas al día todo lo que pasa a tu cuerpo, y puede reconocer el inicio de una gripe, de un cáncer o un Alzheimer cuando sea tratable, y tienes que elegir entre intimidad y salud, el 99 % de la gente elegirá salud y le dará permiso al googledoctor.

-Usted dice que en su libro expone una «predicción histórica», lo que parece contradictoria. ¿Cuál es el papel del historiador?
-Plantear Diferentes posibilidades. La mayoría de la gente, cuando observa el mundo, cree que lo que ve es natural. Los historiadores entendemos las fuerzas que nos han llevado hasta aquí y también los accidentes que han tenido lugar durante este proceso y las alternativas que se podrían haber hecho realidad. Debemos utilizar este conocimiento para mirar al futuro con una perspectiva más abierta, no para predecirlo, que es imposible, sino para darnos cuenta de que hay alternativas.

-Habla más de la amenaza de la inteligencia artificial que del cambio climático.
-Mi Miedo es que el cambio climático puede destruir la mayoría de sistemas ecológicos, la mayoría de los animales y plantas, la mayoría de la gente, pero que la ciencia y la tecnología serán capaces de salvar las élites. Así que el calentamiento global puede acelerar este proceso de que estábamos hablando. El peligro es que la élite política y económica, aunque sea de forma inconsciente, siendo que se podrá escapar de este desastre.

Yuval Noah Harari
FERRAN SENDRA
ELPERIODICO.CAT

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