Sabemos, o deberíamos saber a estas alturas, que el Estado es un ente intrínsecamente perverso, la misión del cual es jodernos, como ocurre con las religiones que han sido creadas sólo para joder al hombre (y la mujer). Sabemos que el Partido popular se ha financiado irregularmente como todos los demás partidos, pero no es el Pp quien se aprovecha del Estado, de hecho es al revés, el Estado es el que utiliza el Pp, o al partido en el poder del momento, para sobrevivir, por qué esta es su misión. El Estado no necesita ética ni moral, eso es cosa nuestra, por eso no hay ningún Estado democrático, ni uno, todos del primero al ultimo, son totalitarios y perjudiciales para la salud de sus súbditos, en la mayoría de Estados y ciudadanos en pocos. Conviene tener claro este concepto para entender - por ejemplo - el comportamiento de Mariano Rajoy, un gobernante y ciudadano ejemplar. ¡Ah! como amo al Gran Mariano. ¡TORERO!. El hombre que es capaz de ventilar su comparecencia sobre la Gürtel sin pronunciar las palabras Gürtel, Correa, corrupción o Bárcenas no es un torero (mientras dice 'seorias' en vez de señorías), es, el matador, por cierto de una oposición de feria, quizás por qué en esta oposición abunda la mediocridad absoluta y mucha indigencia mental.