28.5.17

EXÁMENES DE ARTE


Ante la proliferación indiscriminada de gente que escribía, un gobierno filopopulista había instituido unos exámenes muy rigurosos para el ejercicio de ese arte. Se llevaba primero a los candidatos a través del mercado hasta un salón donde eran invitados a anotar, en una gran hoja, todo lo que hubieran observado. Unos funcionarios recogían luego esas hojas y distribuían otras en las que había que anotar más observaciones. Esto se repetía varias veces y al final solo se autorizaba a ejercer públicamente el arte de escribir a quienes hubieran logrado llenar cierto número de hojas con sus observaciones. La situación mejoró algo a raíz de esto, pero aún distaba mucho de ser satisfactoria. Entonces, el gobierno organizó nuevos exámenes solo para quienes hubieran aprobado ya los primeros. Se les devolvió sus trabajos junto con una sola gran hoja y se les pidió que esta vez resumieran sus observaciones en dicha hoja. Luego recogieron todas las hojas y repartieron otras, la mitad de grandes, para que hicieran lo mismo. Esta operación se repitió varias veces, con hojas cada vez más pequeñas, y al final solo se autorizó el ejercicio público del arte de escribir a quienes lograron resumir el máximo de observaciones en el mínimo de líneas.

Exámenes de arte- Bertolt Brecht
MÁS CUENTOS DE BERTOLT BRECHT

PRUCENCE, BLOQUEADO POR EL G7


Casi 1.500 personas, rescatadas en 12 operaciones de salvamento en las aguas del Mediterráneo, permanecen desde el pasado jueves en el Prudence, el barco de búsqueda y rescate de Médicos Sin Fronteras (MSF). La embarcación, cuya capacidad alcanza las 600 personas, no puede regresar a Sicilia. ¿El motivo? Las fuertes medidas de seguridad adoptadas con motivo de la cumbre del G7, celebrada en la ciudad de Taormina (situada en la costa este de la isla) entre este viernes y este sábado. 
La delegación italiana de Médicos Sin Fronteras ha alertado de la "situación tan insostenible" que viven las 1.449 personas, entre ellas 140 mujeres y 45 niños, que viajan a bordo del Prudence desde el pasado jueves. Asimismo, la organización ha denunciado que el primer puerto disponible está en Nápoles, a 48 horas de viaje desde la isla italiana.
"En estas condiciones es simplemente imposible proporcionar una alimentación adecuada y atención médica a cientos de hombres, mujeres y niños, y el primer puerto disponible para la descarga está a 48 horas de nuestra posición actual. Después de rescatar a cientos de personas de una muerte segura en el mar, ahora no podemos garantizar sus condiciones de seguridad a bordo, debido al gran hacinamiento", ha criticado Michele Trainiti, coordinador italiano de las operaciones de búsqueda y rescate de MSF, a través de un vídeo publicado en Twitter. MSF Italia ha señalado a través de un comunicado que la llegada del Prudence al puerto de Nápoles está programada para este domingo 28 a las 7.00 horas.

"En este momento, a pesar de nuestras solicitudes de apoyo hechas a las autoridades italianas, ningún buque militar o comercial ha enviado ayuda para parar esta situación desesperada. ¿Dónde están los demás? La Unión Europea ha fallado en su deber de proteger la vida en el mar", ha apuntado Michele Trainiti. Por su parte, la ONG catalana Proactiva Open Armas ha denunciado a Público una situación similar. El pasado martes 16 de mayo, su barco de búsqueda y rescate, Astral, partía hacia Malta en una nueva operación de salvamento. Tras 24 horas de rescate, las autoridades italianas impidieron el regreso a la isla de Sicilia de la embarcación, con 349 personas a bordo. 

"No nos dejaban acercarnos a la costa ni por asomo. Nos decían que era por 'medidas de seguridad' con motivo de la cumbre del G7", ha explicado a este medio la portavoz de la ONG, Laura Lanuza. El Astral se vio obligado a cambiar el rumbo y, tras casi cuatro días de travesía por las aguas del Mediterráneo, consiguió llegar al puerto del municipio italiano de Crotone. Lula Rodríguez Alarcón, directora general de la fundación PorCausa, considera que esta situación es "una gota más en esta nave de despropósitos". Con respeto a las medidas migratorias que ha adoptado la UE en los últimos años, Rodríguez ha subrayado a Público que "sólo incrementan el volumen de muertos y de mafia".

Asimismo, la directora general de esta fundación de investigación y periodismo ha criticado la vulneración de los derechos humanos y de la ley de asistencia marítima. Preguntada por las claves para resolver esta crisis migratoria, Lula Rodríguez cree que lo importante es "abrir las fronteras de forma ordenada y redistribuir los fondos destinados al control de las mismas -17.000 millones de euros en tres años, según PorCausa- para que la acogida no ocasione ninguna carga a los países". 

27.5.17

EL CUENTO DE LA CRIADA EN EL RETIRO


'El cuento de la criada' cobra vida en el Retiro para reivindicar el espacio de las mujeres. La Biblioteca de Mujeres tiene sus 30.000 ejemplares tirados en un sótano mientras que espera compromiso del Estado, fondos y un cuarto propio
Su fundadora tomará este sábado la Feria del Libro de Madrid para concienciar a los transeúntes y escenificar su propia versión de el cuento de las criada.

En la república de Gilead no queda ni un libro feminista, ni una revista de belleza, ni una sola línea escrita por una mujer. Todo pasó por la hoguera. La presencia del género femenino en la historia se limita a cumplir su labor reproductiva e interceder lo mínimo en la cultura y el pensamiento crítico de la sociedad. Margaret Atwood imaginó esta escalofriante realidad en su novela El cuento de la criada . O quizá no la imaginó tanto.

La propia escritora ha admitido desde su publicación en 1984 que el contexto no es del todo ficticio, de hecho es de una vigencia alarmante. Tan perjudicial es la inexistencia absoluta de una bibliografía femenina como invisibilizar de manera consciente el legado de las escritoras. Eso es lo que reclama Marisa Mediavilla para la Biblioteca de Mujeres, una institución sin hogar que busca 'un cuarto propio'.
Creada en los años 80, la Biblioteca ha llevado una existencia nómada. Su fondo ha ido cambiando de sede por falta de espacio -son más de 25.000 tomos- hasta terminar desde 2012 en el sótano del Museo del Traje de Madrid, donde los libros están tirados en cajas, en medio de los trastos y deteriorados por la humedad.

Para apoyar la causa, la librería Mujeres & Compañía organizará este sábado en la Feria del Libro de Madrid una performance inspirada en el libro de Margaret Atwood. Vestidas con la capa roja y la capelina blanca de las criadas del cuento, las voluntarias se pasarán cajas de libros de unas a otras para simbolizar el peso de la herencia literaria femenina. A esta acción le seguirá una mesa redonda con la creadora de la Biblioteca y un recital de poesía en la carpa central del Retiro.

La intención es, precisamente, que los ejemplares reunidos por Mediavilla salgan de esas cajas de cartón donde acumulan polvo y vuelvan a su lugar natural: una estantería. Ninguna acción es suficiente si los lectores no reivindican este legado escondido y la administración no se compromete a darle un espacio. Por eso es importante recordar la labor de Marisa, una bibliotecaria que lleva años demostrando que existen multitud de referentes femeninos. Otra cosa es que se quieran encontrar.

El silencio de las bibliotecas

Mucho antes de 1985, cuando Franco aún vivía, Marisa Mediavilla se decidió a recopilar títulos de escritoras para su colección personal. Pero no fue hasta ese año cuando la Biblioteca de Mujeres dio sus primeros pasos. "Como bibliotecaria, siempre había querido poner en funcionamiento un espacio para reunir lo que otras bibliotecas no guardaban", cuenta la creadora en una entrevista con este diario.

Marisa empezó a llevar los tomos que compraba en el Rastro a un local de la calle Barquillo alquilado por el Instituto de la Mujer. En esta pequeña sede se reunían varios grupos y organizaciones feministas para realizar talleres y charlas, aunque ella no pertenecía a ninguna plataforma en particular. "Allí empezamos a catalogar los libros y ordenarlos en un armario diminuto con lo que yo tenía y los tomos que otras iban aportando", recuerda. Algunos llevaban décadas descatalogados y otros se remontaban a 1936.

Poco a poco, aquel espacio de Chueca atesoró miles de libros, cómics, revistas y carteles reivindicativos en decenas de estanterías improvisadas. En 1991, la Biblioteca de Mujeres se constituyó como asociación sin ánimo de lucro y pasó a ser competencia del Estado. “Así accedimos a pequeñas subvenciones del Instituto de la Mujer. Las destinábamos a comprar libros y realizar actividades de difusión de la historia y la literatura de las mujeres mediante conferencias y talleres, pero nosotras no cobrábamos ni un duro", explica Mediavilla.

La bibliotecaria se refiere a su principal compañera, la activista y filóloga Lola Robles, y a colaboradoras eventuales o estudiantes de biblioteconomía que echaban una mano en cualquier tarea. "Fueron muchas y todas contribuyeron a este proyecto", concede Marisa. Un recuerdo feliz que choca frontalmente con el fantasma errante que ha perseguido a la Biblioteca desde sus inicios hasta condenarla a un sótano. 

"Tras Barquillo nos trasladamos al Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid, en el distrito de Tetuán. Firmamos un convenio de diez años, desde 1997 hasta 2007, pero en al año 2005 el Consejo se trasladó a otro espacio en el que no cabían los libros, así que nos dijeron que debíamos desalojar el local", evoca con tristeza Mediavilla. 

Después del varapalo, Marisa -que en ese momento se encontraba sola al frente del proyecto- se vio obligada a donar su colección al Instituto de la Mujer para evitar su desaparición. Pero los problemas continuaron porque seguían sin obtener un local propio.

"Después de diversas vicisitudes, desde enero de 2012 la Biblioteca se encuentra en el sótano del Museo del Traje, situado en la Avenida Juan de Herrera, 2. No obstante sigo reuniendo libros, que luego paso al Instituto de la Mujer para que allí los incorporen al catálogo automatizado. Ahora muchos menos porque aún hay un montón de títulos que están sin actualizar en las bases. Durante los inicios solíamos incorporar sobre unos mil libros al año", compara su creadora.

Aunque la mayoría de esos ejemplares están automatizados, hay algunos que están catalogados con mimo y siguen en la oscuridad del Museo del Traje, sin estar publicados en el Instituto. Mediavilla no ceja en el empeño de dar a conocer su biblioteca de forma independiente, por lo que agradece en especial la ayuda de la web Mujer Palabra, que ha creado una enorme base de datos donde están incorporando incluso la cuidada colección de carteles vintage de Biblioteca de Mujeres y un tesauro de términos feministas creado por ella misma. "Un instrumento necesario para clasificar e indizar documentos en toda biblioteca o centro de documentación", lo define.

Mediavilla solo quiere que todos estos años de esfuerzo sean útiles para las generaciones venideras. Esas que piensan que apenas existen referentes femeninos que hayan marcado la historia y la literatura. Ella y sus 30.000 tomos sin hogar lo desmienten. Pero para que la gente los incorpore, los investigue y los consulte hace falta una sede y un fondo público. Algo que no se cansarán de reivindicar, aunque sea vistiendo capas rojas y denunciando una invisibilización que no solo afecta al mundo imaginario de Gilead. 

Mónica Zas Marcos  
eldiario.es

26.5.17

EL GRAN PROCRASTINADOR


Rajoy no saca tiempo para felicitar al recién elegido líder del PSOE, ni para declarar ante la justicia; cambia la victoria del Madrid por su responsabilidad de mostrarse siempre como el jefe del Gobierno de todos.
Rajoy predica la "unidad" y "dar ejemplo", al mismo tiempo que no felicita inmediatamente al recién elegido líder del PSOE, que sí lo hace con el Real Madrid, que tampoco tiene un hueco para ir a declarar ante la justicia, ni dar la cara en una moción de censura en la que podría explicar detenidamente en el Parlamento por qué considera que sigue legitimado, a pesar de la sucesión de escándalos de corrupción que le rodean.
El presidente del Gobierno no saca tiempo para estos temas, pero, de repente, de nuevo se muestra "muy preocupado por Cataluña", sin hacer gran cosa, igual que hace unos días manifestaba su "gran preocupación" por el "país hermano Venezuela". Es una cuestión de prioridades, de a qué dedica el tiempo libre y, sobre todo, de dónde quiere que ponga su mirada la opinión pública. "A veces lo más urgente es no hacer nada", reza el teorema del marianismo, o "hay que mirar hacia otro lado cuando hay que hacerlo", como les decía recientemente a unos jóvenes.
Claro que, entonces, cuesta aceptar esas advertencias sobre una izquierda radical y rencorosa, si el presidente no levanta ipso facto el teléfono y deja pasar los días hasta felicitar al que una parte de los españoles han elegido como secretario general de otro partido. Difícilmente es creíble el discurso de la fraternidad y de remar todos juntos, si Rajoy cambia la victoria del Madrid por su responsabilidad de mostrarse siempre como el jefe del Gobierno de todos.
Solo el escozor por la victoria de Sánchez y que le hagan dar explicaciones ante el juez o en una moción de censura por los innumerables casos de corrupción explica esta actitud del presidente. Ojo, no es infantilismo. Rajoy marca sus tiempos y repite estrategia. Sigue fiando buena parte de su permanencia en el poder a la división de la considerada izquierda. Pretende esperar, esconderse y observar a hurtadillas si el PSOE sigue a mamporros o si la moción de Unidos Podemos acaba en una pelea de gallos entre unos y otros.

La estrategia voyeur del presidente también llega a los tribunales. Mientras se alargan los plazos de la justicia, Rajoy espera ver por videoconferencia a quienes le interroguen por el saqueo de dinero público en su partido. Sería avanzado el verano y por plasma, "para ahorrarnos recursos públicos y por seguridad". Como si lo inseguro no fuera que los que han robado esos recursos sigan en libertad. Y es que los escándalos de corrupción parece que se capean ganando tiempo. Que después de unos días de tormenta, llegue la calma. En otro país, con semejante saga de corruptos, un sistema judicial en entredicho y un presidente que no da la cara, se habría liado parda. Aquí, Rajoy le tiene muy bien tomada la medida a la opinión pública y presume de que "a veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión y esa también es una decisión". Sin duda Mariano Rajoy es el gran procrastinador. - eldiario.es

25.5.17

EL ARTE DE NO TENER MIEDO

«El miedo es útil. No para quien la padece, sino para quien la infunde. No hay un instrumento de control más potente ». Cuando Gabriele Romagnoli (Bolonia, 1960) escribió estas palabras incluidas en 'El arte de no tener miedo' resonaban en su cabeza las ráfagas de disparos que acabaron con la vida de 87 personas en la sala Bataclan, en París, en noviembre de 2015. Pero por encima del silencio ensordecedor de la muerte, en su recuerdo destacaba el chillido de la dignidad, encarnado en una joven italiana.
VALERIA SOLESIN
Valeria Solesin y su novio estaban en aquella sala cuando entraron los asesinos disparando contra todo lo que se movía. Se tumbó en el suelo, boca abajo, entre muertos-muertos y muertos-vivos, implorando sin implorar que las balas pasaran de largo. Se estuvieron así al menos una hora, interminable. La peor de su vida, sin duda. Entonces Valeria se levantó y se puso a correr intentando huir. «Por desgracia, no lo consiguió, pero en ese breve espacio de tiempo, volvió a vivir como un ser humano. Porque los seres humanos no estamos hechos para vivir boca abajo», sigue escribiendo Romagnoli.
No, no lo estamos. El instinto nos lleva a levantarnos, y por ello el poder recurre al miedo para mantenernos con la cabeza baja. Miedo a perder la consideración social. Miedo a perder el trabajo. Miedo (cada vez más tangible, más concreto) de perder la vida. Y tanto tememos perder que no parecemos reparar en el terrible desperdicio de vivir a medias y de tolerar la peor de las pérdidas: la de uno mismo. Los que sí son conscientes luchan. Cada uno con sus armas. Romagnoli también lucha con las suyas; con una, fundamentalmente: el periodismo - Imma Muñoz - elperiodico.cat

LA TAPADERA


Para entender o intentar entender que está pasando en Venezuela e indirectamente como empieza a actuar y a comportarse el Gobierno Español y su aparato mediático contra Cataluña, vale la pena leer este análisis de Naomí Klein aplicado al Chile de Allende, o a la Argentina. Hay más similitudes de las que parece a simple vista.

LA TAPADERA DE LA GUERRA CONTRA EL TERROR


Las juntas del Cono Sur no ocultaron sus ambiciones revolucionarias de cambiar sus respectivas sociedades, pero fueron lo bastante astutas como para negar aquello de lo que Walsh les acusaba públicamente: usar la violencia masiva para conseguir objetivos económicos que, sin un sistema que mantuviera al pueblo aterrorizado y eliminara todos los demás obstáculos, con certeza habrían provocado una revuelta popular.
En el grado en el que se admitían asesinatos de Estado, las juntas los justificaban con el argumento de que estaban librando una guerra contra peligrosos terroristas marxistas financiados y controlados por el KGB. Si las juntas utilizaban tácticas «sucias» era porque su enemigo era monstruoso. Con un lenguaje que hoy nos suena inquietantemente familiar, el almirante Massera calificó la situación de «una guerra por la libertad y contra la tiranía [...] una guerra contra aquellos que están a favor de la muerte librada por aquellos que estamos a favor de la vida. [...] Combatimos contra nihilistas, contra agentes de la destrucción cuyo único objetivo es la destrucción misma, aunque lo quieran ocultar bajo la máscara de cruzadas sociales»
En los prolegómenos del golpe chileno, la CIA financió una gran campaña propagandística que retrataba a Salvador Allende como un dictador camuflado, como un maquiavélico conspirador que se había servido de la democracia constitucional para hacerse con el poder, pero que se proponía instaurar un Estado policial al estilo soviético del que los chilenos jamás podrían escapar. En Argentina y Uruguay se presentó a los principales movimientos guerrilleros de izquierdas —los montoneros y los tupamaros — como amenazas tan graves para la seguridad nacional que no dejaron otra opción a los generales que suspender la democracia, hacerse con el Estado y usar los medios que fueran necesarios para aplastarlos. 
En todos los casos, la amenaza fue o bien brutalmente exagerada, o bien totalmente inventada por las juntas. Entre muchas otras revelaciones, la Investigación que llevó a cabo en 1975 el Senado de Estados Unidos descubrió que los propios informes de los servicios de inteligencia estadounidenses mostraban que Allende no suponía ninguna amenaza para la democracia. Por lo que se refiere a los montoneros argentinos y los tupamaros uruguayos, eran grupos armados con un importante apoyo popular, capaces de lanzar atrevidos ataques contra objetivos militares y empresariales. Pero los tupamaros uruguayos estaban totalmente desarticulados para cuando el ejército tomó el poder absoluto y los montoneros, argentinos desaparecieron en los primeros seis meses de una dictadura que se alargó durante siete años (por eso Walsh tuvo que esconderse). Documentos desclasificados por el Departamento de Estado estadounidense demuestran que César Augusto Guzzetti, el ministro de Exteriores de la Junta, le dijo a Henry Kissinger el 7 de octubre de 1976 que «las organizaciones terroristas han sido desmanteladas» y a pesar de ello la Junta seguiría haciendo desaparecer a decenas de miles de ciudadanos después de esa fecha.
Durante muchos años el Departamento de Estado también presentó las «guerras sucias» del Cono Sur como igualadas batallas entre los militares y peligrosas guerrillas, una lucha que a veces se les iba de las manos a las juntas pero que aun así valía la pena apoyar militar y económicamente.
Cada vez hay más pruebas de que en Argentina, al igual que en Chile, Washington sabía que estaba apoyando un tipo de operación militar muy distinta.
En marzo de 2006 el Archivo de Seguridad Nacional de Washington publicó las actas recién desclasificadas de una reunión del Departamento de Estado que tuvo lugar sólo dos días después de que la Junta argentina perpetrase su golpe de Estado en 1976. En la reunión, William Rogers, subsecretario de Estado para América Latina, le dice a Kissinger que «es de esperar que haya bastante represión, probablemente mucha sangre, en Argentina muy pronto.
Creo que van a tener que dar muy duro no sólo a los terroristas sino también a los disidentes de los sindicatos y a sus partidos»
Y así fue. La inmensa mayoría de las víctimas del aparato del terror del Cono Sur no eran miembros de grupos armados sino activistas no violentos que trabajaban en fábricas, granjas, arrabales y universidades. Eran economistas, artistas, psicólogos y gente leal a partidos de izquierdas. Les mataron no por sus armas (que no tenían) sino por sus creencias. En el Cono Sur, donde nació el capitalismo contemporáneo, la «guerra contra el terror» fue una guerra contra todos los obstáculos que se oponían al nuevo orden.

24.5.17

UNA VIGILANCIA INÚTIL


En los próximos días volveremos a escuchar a las autoridades decir que la vigilancia masiva sin control judicial es la solución al terrorismo. Que vale la pena renunciar a nuestros derechos fundamentales -o los derechos de nuestros vecinos- para evitar la muerte de niños en el concierto masivo de una estrella del pop. No importa que esta tesis haya demostrado ser falsa. Porque, entre los atentados del 11 de septiembre y el atentado del Manchester Arena ha habido mucha más vigilancia. Y, sin embargo, no ha habido menos terrorismo. De hecho, ha habido más.
Los gobiernos utilizan cada ataque terrorista para eliminar derechos ciudadanos, pero sus programas de vigilancia masiva no han impedido ningún ataque, y es probable que hayan creado las armas que faciliten el siguiente. Esta táctica de aprovechar un choque post traumático para imponer medidas antidemocráticas o anticonstitucionales sobre una sociedad civil no es nueva. Es la misma que describió Naomi Klein en su clásico La doctrina del shock. Desde entonces, a cada ataque terrorista le ha sucedido una reforma de ley.

Fue lo que hizo Cameron tras los atentados de París, y lo que hará mañana Theresa May. La primera ministra británica y líder del partido conservador ya dijo en medio de un discurso sobrio y sereno que "mantendrá su resolución de impedir semejantes ataques en el futuro y derrotar la ideología que a menudo inspira esta violencia".

Parece que aún no lo hayan entendido, los terroristas los tienen en casa, los han criado, educado como un ciudadano más, y contra eso no hay vigilancia masiva que valga, aunque tampoco se trata de mantener una actitud pasiva, pero con la vigilàncioa masiva lo único que hacen es recortar las libertades de los ciudadanos, a cambio de no garantizar la seguridad de estos, como se demostró en el atentado de Manchester y los anteriores en París, Berlín o Niza.

EL INCIDENTE DE JÓDAR


La Audiencia Provincial de Jaén condenó a tres años y medio de prisión y 1.800 euros de multa a Andrés Bódalo, concejal de Jaén en Común en la capital jiennense, responsable del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) en la provincia y miembro de Podemos. El Tribunal le consideró culpable de un delito de atentado y una falta de lesiones por la agresión al ex teniente de alcalde del municipio de Jódar.
Los hechos se remontan a septiembre de 2012, fecha en que miembros del SAT mantenían un encierro reivindicativo en la Casa de la Cultura de Jódar. El día 27, los jornaleros trasladaron su protesta a la plaza situada frente al Ayuntamiento, donde habían acudido a declarar varios compañeros en relación con un expediente sancionador por incumplimiento de una ordenanza municipal.
De acuerdo con los jueces, se estaba desarrollando "por cauces pacíficos" una sentada en la que participaban unas "60 o 70 personas" hasta que apareció el entonces teniente alcalde, Juan Ibarra, que volvía al Consistorio después de salir a tomar un café. 
Entonces, varios de los manifestantes "se avalanzaron sobre el concejal, arrinconándole contra la pared, a escasos metros de la entrada del Ayuntamiento, siendo golpeado con los puños por Andrés Bódalo y F.J. Angulo, y recibiendo varias patadas" por parte de dos de las procesadas. Y por eso, sólo por eso a Andrés Bódalo les cayeron tres años y medio de prisión, joder con la justicia, ya le está bién a Bódalo, en vez de darle puñetazos al teniente de Alcalde de su pueblo, tenia que haber robado y robado mucho, le hubiese salido más barato y seguro que ahora estaria en libertad.

Bódalo, ha salido de prisión para disfrutar de su primer permiso penitenciario de tres días tras permanecer 419 días en prisión. Lo ha hecho arropado por unas 200 personas, entre ellas familiares, amigos y responsables del SAT que se han dado cita a las puertas de prisión para recibirle al grito de "Andrés, libertad".
Las primeras palabras de Bódalo han sido para asegurar que los 419 días que ha permanecido en prisión desde su ingreso el 30 de marzo de 2016 le han servido para "reflexionar mucho" y para convencerse de que "es el momento de que la ciudadanía sea valiente, aunque tengamos un riesgo, que es entrar en prisión". No obstante ha insistido en que él no supone riesgo alguno porque "yo no soy un peligro para esta sociedad".
Por eso, ha aludido a la necesidad de contar con "hombres y mujeres valientes para salir a la calle sin ningún tipo de violencia para decirles claramente hasta aquí habéis llegado". Ha recordado que en Jódar, su pueblo, hay un 80 por ciento de paro y en estos momentos hay 3.000 personas que se han tenido que marchar a Navarra para trabajar en el espárrago y "cuando salimos a la calle a reivindicar nos dicen que somos violentos" pero "violentos son los que han hecho posible que nuestra gente se tenga que ir de Andalucía, que son miles y miles de jóvenes". Bódalo ha terminado su intervención asegurando que está convencido de que finalmente en España "se hará justicia" porque históricamente "gracias a la gente que dio la cara hubo libertad, trabajo, convenios... lo hizo la gente, en la calle, en la lucha".

¿NOS ESTÁN ROBANDO EL FUTURO?

Poblado chabolista el Gallinero en Madrid -  EFE -

Vivimos en una sociedad que ha superado la emergencia social y se ha instalado en un nuevo escenario de precariedad y falta de oportunidades. Las dificultades por las que atraviesan actualmente millones de personas y familias en nuestro país no son solo efectos de la crisis que hemos sufrido, que se puedan superar con el mero incremento del PIB. La pobreza estructural, la precariedad, el incremento de las desigualdades y la ausencia de movilidad social son rasgos del ADN de un nuevo modelo de sociedad en el que ya nos encontramos.
España sigue encabezando las ratios de desigualdad a nivel europeo, y eso explica por qué las mejoras macroeconómicas no repercuten en las condiciones de vida de la mayor parte de la población. El incremento de la riqueza no se distribuye equitativamente, y quienes se encuentran en una situación más desfavorecida no se benefician de ello.

La crisis ha transformado la mentalidad de nuestro país. Un estudio sobre consumo revela los cambios en los hábitos, pero también el resurgir de dos ámbitos sociales muy separados
Por eso, casi 20 millones de personas siguen padeciendo situaciones de pobreza: un 28,6% de la población, 5,3 puntos por encima de la media de la UE. Pobreza energética, insolvencia alimentaria, pobreza infantil…, no son otra cosa sino manifestaciones de un mismo problema: la POBREZA.
Hace una década, pobreza y exclusión social eran realidades que coincidían en un sector muy reducido de la población con formas de vida marcadas por la marginalidad. Hoy, la pobreza afecta a millones de personas y familias bien integradas, incluso laboralmente: ocho millones de trabajadores/as por debajo del umbral de la pobreza evidencian esta situación. Pobreza ya no implica exclusión. Pero si estas situaciones se prolongan, incluso en nuevas generaciones que crecen entre privaciones y falta de oportunidades, pueden suponer el paso a la exclusión, en una diabólica espiral de la que cada vez van a tener más difícil salir.
Si la exclusión se concentra en determinados colectivos o territorios, será una grave amenaza para la convivencia. El que todavía en España no se estén produciendo las situaciones de conflictividad que se viven en los barrios de algunas ciudades europeas tiene que ver con el extraordinario capital relacional de nuestra sociedad, comenzando por la fortaleza del modelo familiar. Pero todo tiene un límite, y una vez traspasado, será muy difícil recomponer los modelos de convivencia positiva de los que aún disfrutamos. Por eso es una gran irresponsabilidad no intervenir cuando aún estamos a tiempo.
Precariedad es miedo a perder lo que se tiene, aunque sea poco, y el miedo es extremadamente conservador. Hoy nos conformamos con sobrevivir
Junto a las desigualdades, la pobreza y los riesgos de exclusión social, la precariedad es otro rasgo que define el ADN del nuevo modelo de sociedad, como consecuencia de la inestabilidad en el empleo y de los bajos salarios. Por eso, gran parte de la población no puede hacer proyectos de futuro; casi dos millones de parados de larga duración ven cómo, día a día, merman sus posibilidades de encontrar empleo; 400.000 personas reconocen que ni siquiera buscan trabajo, porque creen que no lo van a encontrar. ¿Y el resto? Hace falta mucha fuerza de voluntad para seguir buscando trabajo, después de más de dos años en paro… Para las personas jóvenes, la precariedad impide cualquier proyecto vital. Incluida su decisión de ser padres/madres. Ninguna medida sería tan eficaz para promover la natalidad en España como derogar la reforma laboral y crear escenarios de seguridad en el empleo y de salarios dignos. Sin ello, las medidas de conciliación de la vida familiar y laboral o las ayudas por natalidad tendrán una eficacia muy limitada.
Precariedad es inseguridad, miedo a perder lo que se tiene, aunque sea poco, y el miedo es extremadamente conservador. Hoy nos conformamos con sobrevivir, aunque sea en condiciones precarias. Para la inmensa mayoría de la población, el futuro no existe, toca aferrarse a cualquier alternativa que permita vivir el día a día, que haga posible recuperar el consumo, aunque sea de productos y servicios 'low cost', creando la ilusión de que estamos en la senda de la recuperación, el principio de un nuevo ciclo que recuerda los años de prosperidad que tanto añoramos y que la crisis vino a destruir. De ahí el temor a que cualquier reivindicación desmesurada pueda truncar la recuperación y hacer que la crisis regrese con todo su rigor.
Nos hacen creer que vivimos en la mejor sociedad posible. Que cualquier alternativa o no existe o nos lleva al caos. No hay futuro, solo el presente. El precio de la recuperación es necesariamente la precariedad, sobrevivir, el permanente presente. ¿Nos están robando el futuro? - elconfidencial.com

23.5.17

MANCHESTER


El odio que conduce a alguien a explotarse entre una multitud de niños y adolescentes en un concierto es imposible de persuadir, valorar y comprender. Asistir a un concierto en esas edades supone una excitación única: los que asisten cuentan los días, comparten su entusiasmo por SMS y Whatsapp en las horas anteriores, y cantan las canciones junto a sus padres y amigos. Alcanzas una comunión especial en un concierto, te sientes unido al instante con personas que no conoces gracias a ese amor compartido por la música que forma la banda sonora de tu vida.

Escuchar esa alegría, verla marcada en las caras de los niños, y luego asegurarte de que la última cosa que hagas es conseguir que sus padres no les oigan reír nunca más, ese odio pervertido no puede explicarse. 

Pero Manchester ha demostrado algo: no importa cómo sea el odio que haya en la mente de este perpetrador patético y retorcido –cuyo nombre debe ser olvidado–. No está a la altura del amor y solidaridad de Manchester. Esos mancunianos que ofrecieron su casa a extraños. Los taxistas que llevaron gratis a la gente a su casa. Fueron respuestas instintivas, porque cuidarse unos a otros está grabado en el espíritu de la gente de Manchester.

Es un tópico hablar del carácter amistoso de la gente del norte. Manchester tiene los problemas de todas las ciudades. Ningún sitio está lleno de santos. Todo el mundo es capaz de ser un maleducado o de algo peor. Pero mientras en otras ciudades la gente puede tener mucha prisa para mostrarse agradable, donde la fría amabilidad sustituye al afecto, Manchester destaca sobre las demás. Gente que no te conoce te pregunta cómo estás, y lo dice en serio. Personas que no se han visto antes charlan en el transporte público o en la calle. Francamente, en Londres eso se considera un poco extraño. Eso ocurrió en el concierto de ayer. Es lo que hacen los mancs. 

Ayer, Manchester era una de las mejores ciudades de la Tierra, y continúa siéndolo hoy. La cordialidad, la solidaridad, el típico humor manc, todo eso prevalecerá tanto como antes. Esta fue la ciudad que trajo la civilización industrial moderna. Es un huracán de creatividad y talento, con la música de Oasis y The Smiths, el arte de Lowry, el fútbol, los atletas y los cómicos. 

Un espíritu depravado ha podido infligir un inmenso sufrimiento a esta ciudad. Inevitablemente, ya hay buitres motivados por el odio sobrevolando esta atrocidad que responderán justo de la forma que quieren los terroristas. Pero podemos elegir. Cuando salgan los nombres de las víctimas mortales, y sus seres queridos nos cuenten quiénes y cómo eran, recordemos solo eso. Celebremos el talento y el cariño de Manchester. Destaquemos todas las cosas que unen a esta sociedad diversa y rechacemos a todos los que piden lo contrario. Y seamos conscientes de que no importa qué motivo retorcido se haya usado para justificar y realizar una matanza de niños y adolescentes, Manchester siempre vencerá. OWEN JONES - EL DIARIO.ES

Una vez más el terrorista es propio, nacido en Manchester de padres Libios, y una vez más los terroristas han ganado, supongo que a partir de este atentado ya no habrà o no debería haber más conciertos multitudinarios en Europa, por más policía que pongan en la calle no pueden garantizar la seguridad de los asistentes. Seguimos perdiendo batallas en esta guerra que va para largo. No sólo hay que rezar por Manchester, recemos por todos nosotros.
Y una última pregunta, a cuantos niños o adolescentes han asesinado ayer u hoy nuestros ejércitos o las armas que vendemos a paises terroristas. Nadie rezará por ellos.

UN CASO AISLADO


El resultado de las primarias del PSOE ha desmontado todas las teorías que afirman que el aparato y los medios podían influir y mucho en su resultado, de casi dirigir la votación de la gente o de influir mucho en ella. En el caso de Pedro Sánchez, ha sido totalmente al revés, las bases son las que han decidido sin dejarse influenciar por nadie, ni aparato, ni periódicos, ni televisiones, pero que nadie se lleve a engaño, este es un caso aislado 'stricto sensu', propiciado por el golpe de estado chusquero de hace siete meses que la gente no ha olvidado, y por la soberbia de la Sultana que hace que caiga mal a casi todos.
Quisiera insistir en que nadie se engañe, este caso del domingo a las primarias del PSOE, es como Santo Tomás, una vez y na más', dicho esto, el aparato y los medios influyen y condicionan y mucho al personal a la hora de votar, sea en unas primarias o en unas elecciones generales. 
Esto no quita que en este caso algún medio como el País no lo haya entendido y haya caído en el más patético de los ridículos, quizá por que saben que ha sido una excepción, que ellos y lo que representan continúan influyendo y condicionando el pensamiento de la gente.

LA BANALIDAD DEL MAL


En la puerta de Damasco, en Jerusalén, la joven palestina de 16 años Fátima Hieiji fue ejecutada extrajudicialmente por cinco soldados israelíes, que dispararon contra ella 20 veces desde diferentes direcciones . Aunque la víctima cayó al recibir el primer disparo en el pecho, los soldados siguieron disparando contra su espalda cuando yacía en el suelo. Según la versión de la policía israelí, los militares “neutralizaron” “con determinación y profesionalidad” a la niña, que intentaba agredirlos con un cuchillo. Sin embargo, testigos presenciales refieren que Fátima estaba de pie, a más de 10 metros del grupo de policías y militares, cuando uno de ellos comenzó a gritar “¡cuchillo, cuchillo!”, alerta que dio paso a la “ejecución a sangre fría” denunciada por la Autoridad Palestina.

El suceso repite la misma pauta de hechos similares ocurridos en años anteriores; en todos ellos, según la versión de la policía israelí, los militares actúan para defenderse de supuestos intentos de agresión por parte de las menores, aun cuando testigos presenciales -y, en ocasiones, fotos y vídeos- han mostrado que no suponían ninguna amenaza para la vida de otras personas. Así le ocurrió también a Iman al Hams, que “resultó alcanzada por 20 disparos en diferentes partes del cuerpo” cuando se dirigía a la escuela con dos compañeros (cadenaser.com 5/10/2004). Aunque la estructura sintáctica logre atenuar la responsabilidad de los soldados al presentar “los disparos” como agentes, que, de modo fortuito, alcanzan el cuerpo de la víctima, naturalmente fueron aquellos los que, desde su torre de observación, y sin ninguna agresión o amenaza previa, abrieron fuego ocasionando que Iman huyera. En su fuga, dejó tirada en el suelo su cartera, que fue acribillada por los soldados, quienes dispararon a continuación, 20 veces también, contra la niña.

En bastantes de los casos difundidos, la cámara móvil de algún testigo recoge la dramática escena de los militares que rodean el cuerpo herido impidiendo acercarse a ambulancias o a cualquier persona que pudiera prestar socorro. Las víctimas mueren, en absoluto desamparo, desangrándose. Con frecuencia, los cadáveres son retenidos y no son devueltos a la familia hasta pasados algunos meses. En la foto difundida (El Español, Venezuela 9/05/2017), Fátima yace en el suelo con la cara descansando sobre los adoquines de la ciudad vieja de Jerusalén, la mano en la mejilla, recogida en sí misma en un gesto definitivo de aparente paz. Alrededor, vigilantes con sus armas prestas, los hombres que la acaban de matar.

Llama la atención el silencio unánime de la prensa: ninguno de los periódicos nacionales publicó la noticia. El diario venezolano El Español la difunde como detalle para criticar la manipulación del miembro de Podemos Juan Carlos Monedero, quien se refirió al trágico suceso para evidenciar la falta de coherencia del PP, que, al día siguiente del asesinato, exigía al gobierno de Venezuela “respeto a la democracia”, “garantía de la separación de poderes” y “liberación de los presos políticos”, mientras miraba hacia otro lado ante la brutal violación sistemática de todos los derechos humanos, y específicamente los de la infancia, en el territorio ocupado por Israel. Son ya decenas de niños supuestamente terroristas los que han sido asesinados en 2015, 2016 y 2017 por militares israelíes, la penúltima de ellos el pasado 24 de abril. Medios afines a la causa palestina señalan que, en el caso de Fátima y de otras víctimas, los propios soldados colocan el arma en el escenario. Algún vídeo muestra la estela que deja el cuchillo arrastrado hasta llevarlo cerca del cadáver. Los asesinatos ocurren en el marco de la Tercera Intifada de Jersusalén, que comenzó a mediados de octubre de 2015, respuesta palestina a las restricciones de la autoridad israelí a la entrada a la Mezquita Al-Aqsa, lugar sagrado para los musulmanes.

La apelación a la “profesionalidad” y “determinación” con la que los militares israelíes justifican las supuestas agresiones recuerda los argumentos utilizados por los abogados de Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS, juzgado y acusado en Israel (1961) por genocidio contra el pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial y por crímenes contra la humanidad. Eichmann trató de convencer al tribunal de que el único móvil que le guio fue el del trabajo bien hecho, la obediencia y lealtad a la voluntad de sus superiores. A partir de ahí, defendió que no existía relación alguna entre sus motivaciones y el resultado de sus acciones. Por tanto, los millones de seres humanos asesinados en las cámaras de gas de Auschwitz se convertían en meros “efectos secundarios”, “daños colaterales” del tan venerado “instinto de profesionalidad”, virtud sagrada en la moderna ética del trabajo.

Hannah Arendnt, presente en el juicio como enviada de la revista The New Yorker, acuñó la expresión “banalidad del mal” para hacer referencia a esa posibilidad de hacer el mal sin intención malévola, de forma irreflexiva (Eichmann en Jerusalén). El análisis de Arendt fue objeto de gran controversia por parte de quienes consideraron que negaba la responsabilidad del miembro de las SS, a quien presentaba como un individuo perfectamente normal, sin ningún tipo de patología mental, un ser anodino, una criatura corriente, el perfecto ejemplo del burócrata puro y duro descrito por Max Weber, un hombre racional y frío que aparta las emociones y todo lo que le distrae de sus objetivos profesionales: sensaciones, recuerdos, sentimientos… Lógicamente, ni rastro de compasión, vergüenza o culpa.

Cierto es que, en todos los sistemas legales modernos, la intención de obrar mal es condición necesaria para la comisión de un delito. Es también cierto que en estas sociedades nuestras tan complejas, caracterizadas por dinámicas con una lógica propia, la responsabilidad se difumina y la dificultad para identificar las causas y los agentes de los conflictos y de las crisis se presenta como insalvable, pues el mundo interconectado supone la acumulación de una gran cantidad de riesgos imprevisibles debido al contagio, a los efectos de cascada, que amplifican y profundizan los desastres (D. Innerarity). Es el nuestro un mundo sin límites, borderline, “desbocado” (Giddens), sin otra regulación que la “natural” de los mercados; un mundo de “irresponsabilidad organizada” (Beck). En definitiva, un mundo que precisa una redefinición de las viejas categorías, como la de la responsabilidad, de modo que, adaptada a la complejidad de nuestras sociedades, vaya más allá del problema moral de la culpa e incluya no solo la intencionalidad, sino también los efectos, previsibles o no, de nuestros actos.

Por el momento, difuminada la responsabilidad de los agentes de hechos monstruosos, como los perpetrados en Auschwitz, Hiroshima, Iraq, Siria, Palestina, o la de los actos terroristas reivindicados por DAESH, nos queda solo una angustiosa evidencia: “crece el mal por razones que ignoramos” (César Vallejo). Nos enfrentamos a la imposible tarea de integrar en nuestra imagen del mundo y del ser humano actos brutales que chocan con nuestros esquemas cognitivos y nuestras categorías morales. Quizás para evitar la alarma, confusión, ansiedad y desconcierto que provocaría asimilar tales hechos, los medios de comunicación los invisibilizan, como en el caso de Fátima, o los desdibujan a través de una estrategia de trivialización de la muerte (Z. Bauman, Miedo líquido). Es así como, sin un análisis riguroso de las causas profundas de los conflictos, contemplamos diariamente en nuestras pantallas los asesinatos más crueles, una brutalidad desprovista de gravedad y de dolor, masacres aparentemente inexplicables, la retransmisión de bombardeos en una presentación que recuerda a los juegos de la tecnología más sofisticada; o la caída de “la madre de todas las bombas” a cámara lenta, con un fondo de música cool… Por no analizar la denominación de las operaciones de guerra: “Arco iris sobre las nubes”, “Hierro naranja”, “Espíritu del otoño”, “Paso oriental”, “Primera lluvia”, “Cielos azules”, “Nubes de otoño”, etc., que provocan en nuestra mente una inquietante disonancia cognitiva.

Sin embargo, esta trivialización de la muerte no conjura el efecto devastador del mal, solo lo difumina y lo expande permitiéndole penetrar por las grietas más sutiles de nuestra desasosegada vida cotidiana. Naturalizándolos, quitándoles gravedad, permitimos que los males “se hinchen y se agranden”. Y aunque, concretamente, nadie sea responsable, todos somos una amenaza para los demás. Ya no necesitamos demonios: cualquiera de nosotros, en las circunstancias apropiadas, puede transformarse en un monstruo. Y el mal yace, latente, en el lugar más insospechado

Es el precio de la falta de conciencia y de la evitación de la responsabilidad: podemos vivir una existencia donde el mal y la muerte se han trivializado, pero no conseguimos escapar del miedo, porque “mal y miedo son gemelos siameses… quizás sean incluso dos nombres distintos para una misma experiencia: uno de ellos se refiere a lo que vemos u oímos, y el otro a lo que sentimos; uno apunta al exterior, al mundo, y el otro al interior” (Z. Bauman). No miraremos el cuerpo acribillado de Fátima, nos liberaremos de ese punzante dolor garantizando la comodidad y el orden de nuestra vida, pero esperaremos ansiosos al enemigo al doblar cualquier esquina.

La banalidad del mal
María Márquez
Universidad de Sevilla

22.5.17

JUSTICIA POÉTICA


Una campaña facilona, emocional, que ha aprovechado muy bien los vientos que corren en los ánimos de los electores, movilizados más por ir contra algo que por votar a favor de una causa - Imma Aguilar Nàcher.

No esperen que compare a Susana Díaz con Lady Macbeth, ni a Pedro Sánchez con Bruto. La noticia es que no ha ganado Susana como estaba previsto, como mandaba la narración de esta historia de destinos. Ella, nacida para ganar y destinada a dirigir al PSOE ha comprobado que los militantes la conocen y no la aprecian. Pedro Sánchez ha vuelto a  ganar gracias a Susana. En 2014 fue porque él era el elegido y ahora porque la tenía a ella de rival. La mejor rival para su relato de legitimidad y de dignidad de los militantes. Las bases se han vuelto a rebelar contra las élites. Ha sido un episodio de justicia poética.

La ambición es el motor del poder. Y esta elección interna en el PSOE ha sido una lucha por el poder, enmarcada en flojos argumentos políticos y con candidatos muy alejados de las demandas sociales. Se ha mirado al pasado para explicar el relato de cada candidato y se ha dibujado el futuro con mucha más estrategia personal de ambición, de revancha y de poder, que de partido o de país.

No creo que sea una victoria de la democracia interna y no imagino a ningún partido envidiando esta exhibición de endogamia y de falta de estrategia electoral. Dice Felipe González en su último ensayo que la democracia no garantiza una buena política, de la misma forma que una elección interna con voto directo de militantes no garantiza la curación de la enfermedad. Es más bien una derrota de la salud política de un partido cuya selección de élites viene tergiversada desde hace unos años. En 2014, el aparato se conjuró en torno a Susana que escogió a Pedro Sánchez para darle las llaves de Ferraz.

La resurrección del secretario general con peor balance orgánico y electoral ha venido propiciada por una campaña electoral con un marco muy bien delimitado y firme: el de la legitimidad asociada a la dignidad de las bases. El de la abstención frente al No es No. Una campaña facilona, emocional, que ha aprovechado muy bien los vientos que corren en los ánimos de los electores, movilizados más por ir contra algo que por votar a favor de una causa. Frente e esta estrategia, una no estrategia. Susana no ha hecho una campaña. Se ha limitado a recorrer España exhibiendo de antemano su victoria.

La mitad del partido ha votado con la víscera y mirando al pasado, y la otra mitad lo ha hecho para estabilizar al enfermo, para asegurar el futuro inmediato, para no votar contra las propias capacidades del partido. Se ha impuesto la emoción. La ira.

Llega ahora el tiempo de las preguntas. ¿Por qué los militantes han escogido a un secretario general sin apoyos? ¿Qué pasará ahora? ¿Tendremos elecciones generales? ¿El próximo gobierno será como el de Portugal? ¿Seguirá ganado elecciones el PP? ¿Habrá primarias para escoger candidato a la presidencia del gobierno por el PSOE?

CRÓNICA DE UNA VICTORIA ANUNCIADA


Entre la nada y la poca cosa ha ganado la poca cosa, es justo, quien ha ganado es la militancia, que salga ahora a hablar 'la única máxima autoridad competente' o que calle para siempre, y el traidor, un tal Hernando, es un doble traidor, ha dimitido de su cargo parlamentario. Es bueno que haya ganado Sánchez, si llega a ganar Díaz habría sido el fin del Psoe. Por una vez la demagogia burda y populachera sin base ni fundamento y bastante inculta ha fracasado. No es que sea gran cosa Sánchez, pero en este caso menos es más.
Debo confesar que no me ha sorprendido la victoria de Sánchez, ya la había anticipado (tengo testigos), lo que no esperaba era por un margen tan alto. Sin embargo, la tarea que le espera a Sánchez es ingente, dura, muy dura, a ver pero si con los hechos de hoy entierra de una vez a las vacas sagradas o más bien momias del viejo aparato del PS0E, que tanto daño le han hecho al partido, empezando por el señor X, para que no se engañen, 'él' era el señor X, no hay que olvidarlo.
En el PSOE sobran unos cuantos y la tarea que tiene por delante Sánchez en un partido fracturado es difícil, pero hoy se ha visto que la fractura no está en las bases, en la militancia, son los de arriba, unos cuantos de los de arriba que son los que sobran y por dignidad, decencia y responsabilidad deberían dar un paso al lado o atrás, empezando por Susana Díaz.

21.5.17

LAS COSAS, DEL REVÉS


Es normal llevar a cabo propósitos, realizar intenciones sin conocerlas a fondo. El hecho de que alguien haga algo no demuestra que sepa lo que hace. La peculiaridad de realizar un designio sin ser consciente de él se suele atribuir a las máquinas. El coche llega a un destino determinado sin saberlo: va dirigido por otro. Pero el comportamiento mecánico de las personas sólo es extraordinario en apariencia. Hablar es una de las acciones más frecuentes. La mayoría de las afirmaciones que se hacen al hablar son falsas. Así, por ejemplo, muchos trabajadores y empleados dicen: "El dinero trabaja", aunque no es el dinero el que trabaja, sino ellos. Los trabajadores y empleados repiten lo que han oído. "Pon tu dinero a trabajar con nosotros", proclaman incesantemente los establecimientos bancarios. 
¿De dónde se han hecho los trabajadores con esta idea que pone el mundo patas arriba, que presenta las cosas del revés? Los sesudos profesores de economía vienen afirmando lo mismo desde hace decenios. Dicen que el suelo, el capital y el trabajo son los "factores (hacedores) de la producción". Pero el suelo no hace nada, el capital no hace nada, el "trabajo" no hace nada. Los trabajadores y empleados son los que hacen, y también algunos empresarios. 
¿Qué razón puede haber para que persistan estas tergiversaciones de la realidad? La razón podría estar en el efecto que producen. El efecto de presentar así la producción es que los trabajadores y empleados atribuyen al capital más importancia que a ellos mismos a la hora de producir algo, aunque sean ellos quienes producen el capital. El efecto es esta modestia. La humildad es una cualidad de los esclavos, de la mentalidad sumisa. 

¿Qué condiciones hacen posible que en las escuelas se enseñen durante decenios y decenios cosas que son absurdas y perjudican a los educandos? ¿Acaso es esto lo que significa "hacer hombres y mujeres de provecho"? 

Los habitantes de las grandes ciudades muestran a los visitantes de provincias y del extranjeros los maravillosos rascacielos y los últimos edificios "inteligentes" de los bancos y consorcios empresariales. Los señalan con orgullo y hablan de ellos como si les perteneciesen. Pero la realidad es que son propiedad privada de unos cuantos negociantes multimillonarios y que éstos expulsan a esos habitantes hacia las ciudades dormitorios de la periferia. Miles y miles de ellos tienen que abandonar sus viviendas del centro porque unas decenas de especuladores ganan más con los edificios comerciales que con las viviendas. Trabajadores y empleados tienen que marcharse al campo, a las afueras (ahora se llaman "suburbios") porque el Estado protege a los especuladores del suelo. Hoy día los trabajadores emplean más de una décima parte de su vida en el desplazamiento al lugar de trabajo. Los expulsados están orgullosos de la propiedad de quienes los expulsan. No han aprendido a establecer relación entre las distintas informaciones, a contextualizarlas. Consideran que su situación es inmodificable. 

Vicente Romano 
La formación de la 
mentalidad sumisa

BARGHOUTHI Y LOS 1.600


Más de 1.600 presos palestinos en prisiones israelíes se encuentran en este momento en huelga de hambre para recordar la Nakba (el desastre), cuyo aniversario se cumple el 15 de mayo. La Nakba, una palabra que no dirá nada a la mayoría aquí, en el Mediterráneo norte, el sur del norte; pero que dice mucho en el Mediterráneo sur, y sobre todo en el oriental, en esa región a la que solemos referirnos como Oriente Medio.

De hecho, la Nakba es uno de los dramas históricos en que se enraízan los conflictos que han asolado y asolan esa región, ramificados ya en todas las direcciones de África, Asia y hasta de ese confín oriental europeo que es Turquía. Se podría decir que la Nakba representa uno de los focos coloniales de la infección de odio e injusticia generadora de la omnipresente reacción actual de rencor envuelta en fanatismo y religión. La que a su vez sirve de excusa para la beliciosa respuesta de las potencias que, alimentada por el combustible, nunca mejor dicho, de poderosos intereses geoestratégicos, ha acabado provocando la metástasis de esa región.

En esa infausta fecha, en el año 1948, se proclama e instaura el Estado de Israel, iniciándose al tiempo la ignominiosa expulsión de cientos de miles de habitantes palestinos de sus pueblos y territorios ancestrales.

En estos casi 70 años, esos cientos de miles se han convertido en unos 5 millones de refugiados de segunda, tercera y cuarta generación, que solo han conocido el exilio forzado en las precarias condiciones de los campos de refugiados de Cisjordania, Líbano, Jordania, Siria, etc., que nunca han visto su hogar de origen, y que no tienen motivo para creer que algún día podrán verlo ni, mucho menos, recuperarlo.

Los presos nos recuerdan que se cumple también un año más de ocupación israelí de Cisjordania sin que se vislumbre solución alguna en el horizonte, sino que, muy al contrario, se asiste a la impasible escalada de desposesión y violencia por parte del Estado israelí en los territorios ocupados a través de nuevos asentamientos, arbitrariedades y bloqueos.

Con su huelga de hambre declarada el pasado 17 de abril, día nacional de los presos políticos palestinos, quieren también llamar nuestra atención sobre la penosa situación de los aproximados 6.500 presos palestinos en prisiones israelíes. A un mes del inicio de su huelga de hambre, los presos solo han recibido como respuesta de la autoridad penitenciara israelí un endurecimiento aún mayor de sus condiciones de supervivencia (llamarle vida sería impropio), así como de la violación cotidiana de sus derechos: mayor aislamiento respecto a familiares y abogados, recrudecimiento de los abusos, humillaciones y malos tratos, más restricciones a la atención sanitaria… con desafiante indiferencia hacia las normas y llamamientos humanitarios internacionales, en particular el llamado ‘cuarto protocolo’ de la Convención de Ginebra, relativo a la Protección de Personas Civiles en Tiempo de Guerra (1949).

Para expresar la solidaridad que, en nuestra condición de expresos y represaliados por delitos de opinión y de resistencia a la opresión, sentimos hacia los hermanos presos palestinos, nos parece lo más apropiado hacer nuestras sus propias palabras. Las palabras en este caso de Marwan Barghouthi, líder de Al Fatah, preso desde hace unos 15 años.

Israel ha creado un doble régimen jurídico, una forma de apartheid judicial, que asegura una cuasi impunidad a los israelíes que cometen crímenes contra los palestinos, a la vez que criminaliza la presencia y la resistencia palestinas. Los tribunales de Israel son una parodia de justicia, y son claramente instrumentos de la ocupación colonial y militar. Según el Departamento de Estado, la tasa de condenas de los palestinos ante los tribunales militares es de casi el 90%.

Entre los centenares de miles de palestinos que Israel ha encarcelado hay niños, mujeres, parlamentarios, activistas, periodistas, defensores de los derechos humanos, universitarios, personalidades políticas, militantes, paseantes, miembros de la familia de los presos. Y todo esto con un solo objetivo: enterrar las aspiraciones legítimas de una nación entera.

En lugar de esto, sin embargo, las prisiones de Israel se han convertido en la cuna de un movimiento duradero por la autodeterminación palestina. Esta nueva huelga de hambre demostrará una vez más que el movimiento de los prisioneros es la brújula que guía nuestro combate, el combate por la Libertad y la Dignidad, nombre que hemos elegido para esta nueva etapa en nuestra larga marcha hacia la libertad.

Párrafos extraídos de la carta de Barghouthi desde prisión, publicada en el New York Times el pasado 18 de abril bajo el título ‘Por qué estamos en huelga de hambre en las cárceles de Israel’ (publicada en castellano en la revista Viento Sur):

Debemos recordar también que en diversos puntos del Estado español se están realizando ahora mismo también ayunos y diversas acciones en solidaridad con la huelga de hambre de los presos palestinos, que han sido suscritas tanto por colectivos de solidaridad como por sindicatos y partidos progresistas.

Esta es una buena ocasión para volver a situar la causa palestina en el primer plano de la agenda solidaria, rechazando así la lógica de su difuminación en el paisaje descorazonador de los conflictos aparentemente irresolubles y el desinterés mediático.

Desde Europa en particular es necesario seguir exigiendo a nuestras timoratas e hipócritas instituciones comunitarias una mínima coherencia entre los nobles principios y las innobles pasividades y sometimientos a la ley del más fuerte, en este caso el lobby sionista y su rehén, el gobierno norteamericano.

No está de más, en este sentido, reparar en la cruda paradoja ofrecida recientemente cuando, al tiempo que los presos palestinos iniciaban una nueva lucha por sus derechos, media Europa se regodeaba en un nueva edición de Eurovision, que ha vuelto a añadir el mal gusto ético al estético al permitir la participación del representante del gobierno israelí.

Las instituciones y gobiernos eligen así la normalización en lugar del boicot en relación a la ocupación y opresión sionista.

Los hermanos palestinos en huelga de hambre nos interpelan desde su soledad para que no permitamos la institucionalización, perpetuación y aceptación del sufrimiento y humillación de su pueblo. - Web: La Comuna - Luís Suarez.


20.5.17

#SALVEMOS A LA DULCE MARGARITA


El Govern de Catalunya quiere destruir a Margarita. Margarita tiene cuatro años. Su pelo es castaño y negro, y tiene unos grandes ojos oscuros con los que mira con curiosidad a todo el que se acerca. En apenas ocho días tiene firmada su sentencia de muerte por el Govern de Cataluña. Sentencia de muerte porque Margarita es una vaca.

Nacida en una explotación ganadera de vacas utilizadas para lidia, llegó al mundo con muy poco peso porque su madre era muy joven. Lo tradicional en estos casos es matar a las crías y seguir engordando a sus madres hasta que cogen el peso adecuado para los fines que los ganaderos consideren. Pero, en el caso de Margarita, un amigo del ganadero se quiso hacer cargo de ella. Margarita fue un regalo. Así que, sin transacción económica mediante, pasó a ser adoptada por una familia del mismo pueblo, Tortosa, en Tarragona.
Margarita y Elena. Foto: Rubén Lucía
Cómo será el carácter de esta vaca, que su apodo es La dulce Margarita. Niños y mayores se han ido acercando a lo largo de estos cuatro años a conocer a la famosa Margarita, que se deja cepillar, rascar y querer como hace cualquier perrillo. Sin embargo, a alguien le molestó su presencia y la denunció a las autoridades. Por desconocimiento, su familia no entendió que Margarita, como animal de compañía, necesitaría llevar un chip identificativo y estar dada de alta en un registro. Así que, tras la denuncia de la vecina, les notificaron que tenían dos días para proceder a ese alta, bajo pago previo de una multa de 600 euros. La persona responsable de Margarita no consiguió darle de alta a tiempo, por lo que la nueva resolución exige la muerte del animal.

Esta decisión de la Administración es consecuencia de la modificación del  Real Decreto 1980/1998 de 18 de septiembre, tras la crisis conocida como "de las vacas locas" en Inglaterra. En él se recoge lo relativo al sistema de identificación y registro de los animales de la especie bovina. Los responsables de la Generalitat se acogen a que Margarita es un animal doméstico, por lo que la ley, en su apartado 16.1, dictamina que "los animales no identificados serán destruidos sin demora bajo la supervisión de los servicios veterinarios oficiales y sin que el poseedor tenga derecho a indemnización alguna". Hablan, literalmente, de destruir a Margarita. Todo porque, cuando se trata de una vaca, la legislación no contempla otro final que el consumo.

Pero, ¿y si Margarita nunca llegase a ser carne de hamburguesas?

Dos de los santuarios que existen en el Estado español, el madrileño Wings of Heart y El Hogar Provegan (EHP), situado en Tarragona, se ofrecieron a hacerse cargo de Margarita, costeando todos sus gastos: tanto la multa (que ahora asciende a entre 3.001 y 60.000 euros) como las pruebas veterinarias, su traslado hasta el santuario de Tarragona, preparado para acogerla, y cualquier otro que pueda surgir en el transcurso del rescate de esta pequeña vaca. "Nos dan diez días para presentar alegaciones porque la van a matar. Han desestimado traerla al santuario porque no se garantiza la trazabilidad, es decir, que esté sana. Eso es imposible. Muchos animales, incluso decomisos que nos trae la policía, vienen sin identificar y no nos lo piden", dice Elena Tova, directora de EHP.

Cristina Massot, jefa de servicios del Departamento de Agricultura de la Generalitat de Catalunya, y el veterinario designado en el caso aseguraban a Tova el pasado martes que aún no había nada decidido, pero el miércoles llegaba la resolución con la negativa de las autoridades y, con ella, otros diez días de plazo para presentar alegaciones antes de matar a Margarita. No parecen querer ayudar a quienes, ahorrando complicaciones a las administraciones, se empeñan en salvar la vida a esta simpática vaca que se ha ganado el cariño de casi todos los habitantes de Tortosa.

Desde el santuario EHP siguen presentando batalla a contrarreloj, alegando que Margarita debería recibir trato de animal de compañía y no doméstico, ya que no va a terminar en ningún momento de su vida en el plato de nadie, por lo que el supuesto riesgo contemplado por la ley quedaría anulado. Si no hay consumo, no hay peligro.

Mientras, en las redes se ha organizado una protesta masiva exigiendo al Govern el indulto de Margarita. Carteles con la cara de Margarita y la cuenta atrás para su asesinato pueden verse en Facebook, Twitter o Instagram. Más de cien mil personas han firmado ya la  petición de Change.org, incluso desde México, Argentina, Italia o Chile. Ciudadanos y ciudadanas, que están empatizando –quizá por primera vez– con uno de los animales más abusados sobre la faz de la tierra, suplican a la Administración que Margarita viva. Que permitamos algo de ternura en nuestra violencia cotidiana.

El indulto –que supondría una pequeña victoria como sociedad, y a Margarita su futuro– es tan solo un parche en la máquina burocrática del Estado. Porque se siguen registrando casos similares al de Margarita, como el de la vaca Carmen, dado que la ley es insuficiente. Los santuarios de animales, donde tantos y tantos refugiados encuentran un hogar de por vida, no cuentan con una legislación que reconozca su actividad como centros de rescate y deben darse de alta como ONG y como centro de explotación ganadera. Dejando de lado el sarcasmo que supone que un santuario antiespecista deba registrarse igual que una granja, es inadmisible el estrés al que someten las constantes (y con frecuencia inútiles) pruebas por parte de Sanidad a estos animales, que precisamente se recuperan de una vida de maltrato. Pero lo más grave es el estado de indefensión que imponen a personas que han dejado atrás sus vidas para dedicarse a la importante labor social de salvaguardar la humanidad que nos queda cuando protegemos a los más indefensos.  

En este caso, no solo la multa es desproporcionada para la familia adoptiva de Margarita (y para los dos santuarios que se han ofrecido a costearla), sino que el tiempo sigue avanzando hacia esa condena a muerte de alguien cuyo único delito es haber nacido dentro de esa categoría inferior, imaginaria y arbitraria donde situamos a los otros animales. La ley nos condena a destruir a Margarita, pero las leyes las hacemos todas, con nuestra responsabilidad social y colectiva, así que pensemos qué nos dice el sentido común que debemos hacer con La Dulce Margarita. eldiario.es