LA HORA POSTRERA
Me pregunto si todos los yoes que soy fallecerán de golpe, como en un apagón global, o según algún orden. El caso es que, si lo pienso, no he disfrutado nunca de un yo estable. Digamos que he fabricado uno para cada situación. Erijo yoes a cien por hora. Mi yo es un fijo discontinuo, un eventual, un becario sin sueldo, un falso autónomo… Cuando pienso en mi vida, veo un archipiélago…