Una joven afroamericana en un vagón de metro de Washington rodeada de supremacistas blancos enmascarados. Una fotografía de Cheney Orr distribuida por Reuters, que se hizo viral en la conmemoración del 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos y que, para muchos, es ya candidata al Pulitzer. El calor y una tormenta eléctrica evitaron que los sueños de grandeza de Donald Trump lucieran. No obstante, la nueva realidad de Estados Unidos se define ahora con la marcha de racistas encapuchados portando banderas confederadas por las calles de la capital norteamericana. “Vuestros bisnietos verán esa foto en sus libros de historia. Es la imagen definitiva de la era de la historia americana en la que vivimos”, describe el tiktokero @itsdeaann con medio millón de seguidores.
La impactante imagen de una joven afroamericana en el metro rodeada de supremacistas blancos Cheney Orr/Reuters. Isabel García Pagán en la Vanguardia.
El pie original de la fotografía es descriptivo: “Una pasajera permanece sentada mientras miembros del grupo Patriot Front viajan en metro…”. Hay más imágenes. Recorren las redes decenas de fotografías con el grupo racista desfilando por Capital Hill al grito de “Recuperemos América” y se comparan con la concentración nazi en el Madison Square Garden de 1939. El estadio estaba ocupado este fin de semana por la boda de Taylor Swift y Travis Kelce; un enlace blindado que dejaba el timeline libre a los racistas.
La foto sobrecoge. Ella no es Rosa Parks, la orgullosa activista de los derechos civiles que se negó a ceder su asiento a un hombre blanco en Alabama en 1955. Es una joven con miedo, pero en X proliferan los perfiles ultras que no sólo no ven problema alguno en las caras enmascaradas, sino que dan por hecho que la joven llegó sana y salva a su destino. Patriot Front es una organización “neofascista”, “supremacista”, “nativista”... Thomas Rousseau, su líder, fue uno de los protagonistas de los disturbios de Charlottesville el verano del 2017 cuando uno de sus activistas atropelló a los manifestantes antifascistas. Trump dijo entonces que había “gente muy buena en ambos lados” de las protestas. “La prensa los ha tratado de forma totalmente injusta”, los justificó.
Los Front Patriot portan orgullosos las banderas estadounidenses del revés y las trece estrellas por las 13 colonias que aprobaron la declaración de independencia. Pero no enseñan sus rostros. Todo lo contrario de lo que este fin de semana ha hecho el grupo Noviembre Nacional en sus redes sociales. Los neonazis de los escraches ante la sede del PSOE tras aprobarse la ley de Amnistía se constituyeron hace meses en partido político y han decidido desenmascararse en directo y hablar “a cara descubierta” en las redes para anunciar un acto en el que presentarán su proyecto el próximo sábado. Camisas negras, un exceso de bíceps y NN unidas por una cruz son su enseña, aunque sostienen que “la estética no es lo más importante”.
Lo alarmante es el discurso: “Nos quieren convencer de que un hombre y una mujer son iguales, de que un suramericano o un africano es igual que un europeo. (...) Para que no se sustituya racialmente a nuestro pueblo en su propia tierra”, para “traer de vuelta el carácter virtuoso de la fe católica” y apartarse de las “degeneraciones” de la transición… “¿O sea que Vox ya no es la ultraderecha? ¿O NN es la ultramegaderecha?”, se preguntan en X.
Fotograma del vídeo distribuido en las redes por Noviembre Nacional
La fragmentación y el cainismo es cosa de extremos. El autor del logotipo de NN reclama sus derechos artísticos e ideológicos: “Noviembre Nacional (el original y no lo robado por estos impresentables) es anti régimen del 78. Si esos de Núcleo quieren montar un partido para formar parte del sistema está claro que lo que quieren es un pellizco del dineral que se le roba a los españoles”. Confirmado, hay una ultrasupermega derecha…
La escala de autoubicación ideológica que publica el CIS desde 1985 muestra la evolución de la izquierda y la derecha más radicales en una horquilla del 1 al 10. Menos del 6 por ciento se situaban en el extremo izquierdo y el derecho no llegaba al 1,5%. Los porcentajes hoy son 23% de extrema izquierda y 10% extrema derecha. Así que uno se pregunta por qué los resultados electorales son los que son. El PP y Vox gobiernan juntos en Andalucía, Aragón, Castilla y León, y Extremadura y han normalizado el concepto de “prioridad nacional” en sus pactos de gobierno. El último, en Andalucía. @AndalucíaSinVox no da la batalla por perdida y distribuye un vídeo de @abdel.mexico: “Se busca personal para la recolección de patatas en Sevilla. Prioridad nacional. Mohamed, Mamadou, ¿lo entendéis? No llaméis. Va Antonio primero, va Jose primero, va Fran primero… Os vais a poner morenitos, fino filipinos cargando sandías y recogiendo patatas en el campo español… Prioridad nacional”.
.jpeg)
