Si las personas fuéramos verdaderamente honestas, reconoceríamos sin tapujos que a quien más amamos, es a nosotros mismos, sobre todo los hombres, que tenemos una facilidad innata para rehuir todo compromiso que nos implique excesivamente en cualquier afecto, aunque a menudo manifestamos lo contrario.
Nueva identidad
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Imagen tomada de aquí.Me llamo Antonio Mollinedo, pero no sé bien quién
soy.Mi cuerpo ya no me pertenece. Me di cuenta enseguida aquella fatídica
mañana c...

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