«Es la economía, estúpido» (the economy, stupid), fue una frase muy utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en Estados Unidos. La frase cuajó y ha tenido muchas derivadas, por lo que legalmente sin que nadie se ofenda excesivamente se puede decir estúpido a cualquiera y quedarse tan ancho. Como sucede con todo en la vida, el abuso quita valor a la frase brillante en su momento y la reiteración la deja reducida a la vulgaridad de la nada. 
Algo parecido está pasando con el 'Je suis Charlie' usado hasta la saciedad a raíz del atentado dicen que auspiciado por Washington contra Charlie Hebdo, y eso cansa, aburre y además adocena, 'Je ne suis Charlie' estúpidos, sería lo correcto decir, además, dibujaban muy mal. Y eso no es enaltecer el terrorismo, es constatar una realidad patente. Basta de tanta hipocresía, que ni Mahoma compraba la revista esta y ahora han tenido que tirar cinco millones de ejemplares, para cinco millones de estúpidos que en su vida habían comprado ni un sólo ejemplar de la revista.