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MARADONA Y LA JUVENTUD

En junio de 2015 aparecieron fotos de la interpretación que Roly Serrano hizo como Diego Maradona en la película Juventud. Se le veía nadando en una piscina, asfixiado, jugando con una pelota de tenis. Bajo a dirección del italiano Paolo Sorrentino, el film muestra a un Maradona sin nombrarlo, pero dejando claro que es él. En la espalda tiene un gigantesco tatuaje con el rostro de Karl Marx, una exageración que se basa en el tatuaje real que "El Diez" tiene en su brazo con la cara de Ernesto "Che" Guevara, otra figura del socialismo .

"En la película el personaje es Diego Maradona, pero él lo nombra como tal, es algo innumerable como si fuera una leyenda, alguien que está más allá. Él habla del mito", dijo el actor argentino en una entrevista del año pasado, y luego se refirió al revuelo que generó durante el rodaje: "había cinco personas ya la media hora había 500 alrededor de la filmación pensando que yo era Maradona".

Su aparición se da en pequeños momentos del film, siendo un papel menor pero terrible donde se muestra la decadencia del personaje, una caricatura de sí mismo, como es el Maradona real. Las escenas lo muestran junto a una rubia (¿Claudia Villafañe? ¿Verónica Ojeda?) Firmando autógrafos y conversando en la piscina con otros personajes.


La recreación de este Maradona decadente interpretado por Roly Serrano, es cruel, pero real, como muchas de las situaciones de la película el visionado de la cual recomiendo, junto con la Gran Belleza del mismo director.


Se llama Madalina Diana Ghenea y es la gran belleza de la película de Paolo Sorrentino, La juventud. En el filme interpreta a una modelo que tras ganar Miss Universo recibe como regalo una estancia en el hotel de los Alpes donde se alojan los dos protagonistas, un director de orquesta jubilado al que interpreta Michael Caine y un director de cine que está terminando el guión de su última película y que tiene el rostro de Harvey Keitel.

Sorrentino, imitando a su maestro Federico Fellini, asocia la belleza femenina a la exuberancia y las curvas mientras la extrema delgadez queda descartada. Ghena, de origen rumano, es una maravillosa mezcla de voluptuosidad, exotismo, inteligencia y bondad. Esta figura femenina no sólo está para embelesar a Caine o Keitel, también para dar lecciones de vida a los que no se las esperan de alguien como ella. La escena casi al final de la película refleja este contraste entre la decadencia del balneario y sus ocupantes y la insutante y exuberante juventud de Ghena.
 

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