La discusión siempre incompleta sobre la perentoriedad de una federalización de España ha quedado atrás y la pandemia está reescribiendo el funcionamiento del Estado de las autonomías por la vía de los hechos políticos. Al margen de los reclamados cambios orgánicos en la naturaleza del Senado –para su ansiada conversión en una cámara ciertamente territorial que añada un eje autonómico al poder legislativo– y de las reformas de los estatutos de autonomía, el quehacer político está marcando surcos nuevos.
Y si la coordinación sanitaria ha sido la pionera en reinventar los resortes del engranaje de las soberanías estatales y autonómicas, la aplicación de los fondos europeos lleva camino de acelerar y afianzar esta creativa y sobrevenida federalización y dibujar un funcionamiento político y administrativo nuevo, que en lugar de basarse en un rediseño institucional descansa en el tradicional adagio de que son los pasos –eficientes, desviados o atropellados– y no los ingenieros de caminos los que abren senda. Algo así como una federalización consuetudinaria.....
Federalización por coronavirus es un artículo de Pedro Vallín en 'elperiódico.com' que podéis leer aquí...
Quizás porque uno está ya escarmentado o porque sabe que la historia va siempre en la misma dirección, mucho me temo que estos hechos provocados por la pandemia nos llevarán a un nuevo recorte a las autonomías, con la excusa de que el control de la pandemia que el Gobierno de la nación les ha delegado no ha funcionado, y que hay que recuperar el mando de algunos ministerios entre ellos el de Sanidad, vista la ineficiencia de las autonomías en su gestión de la pandemia, y es que 140 mil millones son muy golosos para dejar que los administren las autonomías. Estamos pues más al borde de una nueva LOAPA que de la Federalización.
En la fotografía se puede ver a la derecha al lehendakari Urkullu del país vasco, a él eso le da igual, como ya tiene la independencia económica no le preocupa. Claro, el país Vasco representa el 6% del PIB español y Catalunya el 19%, este es nuestro problema y el porqué nunca podremos ser independientes, el resto es pura utopía y más un país en una eterna discusión de si son galgos o podencos. No sé, el tiempo lo dirá, pero a cada crisis que se produce en España, al menos en Cataluña, perdemos más de una sábana en cada colada.
