Si como nos dice Cioran, las ideas son todas neutras en sí mismas, mejor no demos la culpa a las ideas de los disparates que cometen los hombres al aplicarlas estos a su antojo y para su propia conveniencia, y criminalicémosles, pues, a ellos, por su uso torpe e inadecuado con que las llevan a cabo, e intentemos preservar la esencia y la pureza de estas ideas (no importa cuáles sean) pues es posible que alguna vez, si llegamos a ser seres civilizados, nos hagan falta.
Las ideas, como la vida, deberían llevar incorporado un manual de instrucciones de uso y disfrute, bien explicado, para no dar lugar a confusiones ni malentendidos.
A propósito de la perversión de las ideas.

1 Comentarios
Las ideas son como las revoluciones. Ya lo decía Carlyle: las piensan los utópicos, las ponen en práctica los fanáticos y, finalmente, las aprovechan gente sin escrúpulos.
ResponderEliminarSalud.