Hachette Book Group, uno de los grandes grupos editoriales de Estados Unidos, retiró el jueves Shy Girl (en inglés, chica tímida), una novela de terror de próxima publicación, por las acusaciones de que su autora, Mia Ballard, se basó principalmente en la IA para escribirla. El libro ha sido retirado del mercado, aunque en el Reino Unido, según informa The Guardian
 basándose en datos de NielsenIQ BookData, ya había vendido 1.800 ejemplares, lo que seguro provocará un efecto Streisand, a no ser que se trate de  una nueva forma de marketing, que yo no descartaría.
La autora negó haberse apoyado en la IA, aunque admitió que un conocido al que contrató para editar la versión autoeditada de la obra sí lo hizo. “Esta controversia ha cambiado mi vida de muchas maneras, mi salud mental está por los suelos y mi nombre ha quedado mancillado por algo que ni siquiera hice personalmente”, afirmó. 
Lo que no entiendo es por qué Hachette,--si no se trata de una sofisticada operación de marketing--,  ha retirado la novela del mercado con este peregrino argumento. ¿No saben acaso que han publicado muchas novelas escritas por negros?, que la IA en este caso no sería otra cosa que una versión 2.0 de este negro, tan manido en la literatura. De seguir con este criterio tan absurdo, en poco tiempo los señores de Hachette dejarán de publicar novelas y cuentos. Lo último que publicarán será su esquela como editorial , una esquela que seguramente la escribirá una IA.