Llegada de la 'Flotilla Solidaria' este domingo a Ceuta. Reduan / EFE
 
La crisis de Ceuta confirma que el mejor aliado del peor Pedro Sánchez es su oposición. Ceuta ha colonizado el relato político y ni la reaparición del presidente pone luz a la crisis: quedan tantas preguntas por responder como personas por atender en la ciudad autónoma. Lo que proliferan son culpables: Sánchez defiende a Marruecos y mira a Elon Musk, Rusia e Israel; el PP dice que “solo le falta culpar a Franco”; y Santiago Abascal, que se juzgue al presidente por “traición”.

La actuación de la administración dista mucho de ser satisfactoria y la magnitud de la crisis y las dudas han abierto las puertas del infierno en las redes sociales. Proliferan las imágenes de miles de migrantes deambulando por Ceuta. La masa aturde en X, Tiktok y Facebook así que se busca entretenimiento entre los patriotas de botellín. Que el empresario Marcos de Quinto, ex directivo de Coca-Cola, comparezca ante las cámaras de televisión tercio de cerveza en mano es esperpéntico. La analogía chirría en Catalunya porque lo que triunfa es la mediana. Aunque los 33cl de cerveza no varíen, pero el estupor es el mismo.

De Quinto, exdiputado en el Congreso por Ciudadanos, presumía durante el fin de semana de capitanear una “armada civil” para decirle a Marruecos que Ceuta no se toca. Banderas españolas, yate y cervecita. “Una quedada de club náutico con gomina y pulseras”, lo definen en X. La politóloga Carolina Alonso lamenta que Ceuta “desgraciadamente se ha convertido en un centro de peregrinación de frikis, oportunistas y carroñeros”.

Las manifestaciones de ceutíes contra el Gobierno están más que justificadas si la respuesta a la crisis no se considera diligente, pero la denominada “flotilla del botellín” provoca hilaridad si no fuera porque los tripulantes de la sesentena de barcos cenaron a cargo del gobierno ceutí en el club náutico. Roberto Sotomañor lo resume: “Comen en el Club de Regatas de la ciudad y su promotor ofrece una rueda de prensa con una cerveza en la mano mientras se escucha música chill. La ultraderecha frikie española es fascinante”.

La tripulación va cargada de banderas españolas triunfantes pero sus intenciones generan dudas maliciosas entre los tuiteros: “1- Alguien tendrá que explicarme esta tendencia generalizada de las derechas, a llegar como símbolos salvadores, en yate. 2- Imagino que lo de “la armada solidaria”, viene a hacer un símil patriótico con el tema del tamaño con la famosa “armada invencible. O sea... respecto a este punto... a ver... ¿se lo explico yo? ¿Habrán leído historia?”. Tampoco faltan en las redes referencias a la película más taquillera de la historia: “El mismo año que tuvimos La Odisea de Christopher Nolan, nos llega la versión cañí, dirigida por un catecúmeno de Mariano Ozores”.

A Marcos de Quinto no le preocupa su imagen, sino que le repliquen. Pidió ante los medios de comunicación que se declare el estado de sitio y, ante los invitados al club, que se convoquen elecciones ya. Las “caritas” del pagano, Nicola Cecchi, consejero del PP de comercio y turismo en Ceuta provocaron una iracunda reacción del empresario en sus redes sociales: “Pareciera que el hecho de que el ágape fuese costeado por su gobierno, le confería el derecho a decidir lo que yo libremente podía decir o no, aun siendo yo uno de los organizadores de la Armada. Los aplausos de los asistentes contrastaron con la actuación de esta persona que (desgraciadamente) refleja la incapacidad del PP de conectar con el sentido común”.

La hemeroteca digital le recuerda a su pasado: “Se fue a Portugal para pagar menos impuestos. Dejó a miles de empleados de Coca-Cola tirados…” , pero ni el botellín ni su biografía supera al sacerdote de San Fernando, Jesús Francisco Molina, del obispado de Cádiz y Ceuta, que se ha despachado ante el micrófono de Vamos a ver (Telecinco) y ha soliviantado a los que no lo estaban en esta crisis. 

El sacerdote sostiene que “la iglesia no es una oenegé”, que su función principal “no es atender al necesitado, sino atender a su pueblo en las necesidades sobrenaturales, los sacramentos, la predicación…” y luego, si se puede, ya vendrían los necesitados. Eso sí, por orden. “La caridad exige la jerarquía, uno atiende antes al prójimo, al ceutí, que al que no lo es”. @iguardans impone penitencia: “Este pobre curita no ha entendido nada de nada, pero nada, de aquello a lo que ha dedicado la vida. Su señor Obispo haría bien en mandarle una buena temporada a trabajar en Senegal. O de vuelta al Seminario, a estudiar un poquito más”.

“Lo de dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo y amar al prójimo cómo a tí mismo. Ya otro día sí eso…”, sentencia un usuario. Pobre Ceuta.

Isabel Garcia Pagan, Subdirectora de 'La Vanguardia'