Publiqué este escrito el agosto del 2009, y sin pretender dar consejos en nadie, considerémoslo una reflexión, creo que la propuesta que hacía es razonablemente y sinceramente de acuerdo con el que en el texto se manifiesta, tendríamos que reconsiderar como conjunto de sociedad una serie de comportamientos que tendrían que cambiar. A veces hay que dar una pasa atrás para coger impulso y volver a saltar adelante y ahora seguramente estamos en un momento en que se tiene que dar esta pasa atrás y se tienen que reconsiderar y replantear muchos de los comportamientos anómalos que tenemos en conjunto como sociedad. 

"La novela "El planeta de los simios" merecería la pena leerla o releerla, puesto que a pesar de ser la idea básica, la misma a la película, los simios son la raza dominante y los hombres sus esclavos, el enfoque que le da Boulle es mucho más interesante y preocupando a la vez que el de la película. Los homínidos consiguen incorporar a los simios en su vida porque se los hagan todas sus tareas, desde trabajar, hasta limpiar la casa, conducir, ir a comprar, etc. ¿Qué sucede?, por cuanto caen en una indigente indolencia que los hace ir abandonando su superioridad sobre los simios. Que se sueltan, vaya, hasta que estos se dan cuenta y es cuando se sublevan y se apoderan de este mundo decadente y débil en el cual se instalan echando en sus antiguos amos.

Los simios no evolucionan en la novela. El nivel de civilización es más o menos el de los años sesenta, o sea, los simios tienen aviones, autobuses, coches, motos, viven en pisos o casas, trabajan, llevan a sus hijos en la escuela, hacen deporte, etc. ¡Vaya!, que hacen la misma vida que hacían los homínidos antes de abandonarse a su laxitud inconsciente.

Y aquí es donde quería ir a parar, esto que los simios hacen de no evolucionar, forzados por su carencia de capacidad evolutiva quizás tendríamos que empezar a hacerlo nosotros como sociedad de manera consciente. Me refiero a dejar de evolucionar tecnológicamente, es más, en algunos aspectos tendríamos que ser capaces de retroceder. Pondré algunos ejemplos: es una incongruencia fabricar automóviles y motos que pueden coger los 200km. por hora y más y todo, si no se puede pasar de 120 por ley, o de 30 en muchas vías urbanas. Para ir a esta velocidad esté en ciudad, carretera o autopista no hacen falta ni 4x4 ni vehículos de gran cilindrada, con 90 caballos y un burro al volante, hay de sobra.

Tampoco es absolutamente necesario el aire acondicionado en los automóviles, casas particulares, despachos, bancos y todo tipo de establecimientos públicos o de venta al público, y sobre todo menos encara en el cine, sudar no es insano y pasar un poco de frío en invierno tampoco, y sin exagerar, enfriar o calentar representa un elevadísimo coste energético. A banda que hay unos ventiladores de techo que son una buena solución para refrescar el ambiente.

No es necesario para viajar o para ir de vacaciones, coger un avión y menos aún los centenares de miles de aparatos que sobrevuelan la tierra cada día durante todo el año, de viejo que la gente siempre ha viajado y no había aviones. De hecho, viajar no es que se haga mucho hoy en día, simplemente se cambia el culo de lugar unos días y basta. Viajar es otra cosa muy diferente de irse 9 días siete noches a Playa Bávaro a un hotel y estarse allí todos los días salvo las excursiones obligatorias. Para descansar hace muchos años que se inventaron los balnearios o cualquier lugar donde simplemente no dependas del despertador.

Tampoco es necesario embotellar con plástico las bebidas (no hace paso tantos años que los envases de Coca Cola o cerveza era de vidrio) y no hablamos ya de las bolsas de plástico que usamos para ir a comprar desde el pan, a los tetrabriks, al panadero o al súper (por cierto, el tetrabrik es uno de los peores inventos de la historia de la humanidad). Hay una cosa muy antigua que se dice andar, y resulta que como yendo a paso normal se hacen unos 5 kilómetros por hora, quiere decir que muchas de las distancias que tenemos que recorrer en ciudades medias o grandes, normalmente no es mucho más y sino también hay otro invento que se llama metro, autobús, o ahora con el Bicing. De hecho, por Sabadell, me suelo desplazar en bicicleta, y es muy cómodo, sobre todo si no te mangan el asiento. Habríamos también de organizarnos más bien en la hora de la comida por no derrochar tanto (canelones y croquetas vienen del aprovechamiento de sobrantes del día anterior). Aprender a consumir productos a su tiempo y próximos en la zona de residencia como se había hecho antes. Posiblemente, no es correcto comer fruta o el que sea cualquier época del año, a banda que le da un valor añadido, disfrutarlo cuando corresponde, no cualquier época del año. Todavía recuerdo de pequeño cuando la fruta olía, era la del tiempo y la que había.

Supongo que hay muchas más acciones que se podrían hacer para ahorrar energías y productos contaminantes y creo es importante y urgente hacerlo. Todos los países que están en vías de desarrollo en Asia, si continúan creciendo al ritmo desmesurado actual, sobre todo China e india, harán la situación totalmente insostenible. Obviamente, el primero que vuelan los trabajadores a la que se empiezan a ver las orejas es llevar nuestro ritmo de vida, y tanto de derroche inconsciente no lo podremos aguantar. No soy excesivamente ecologista ni activista en este sentido, pero creo sinceramente que por sentido común, tendríamos que empezar a actuar en conciencia en el sentido que he explicado y en otros aspectos".

Ahora todavía estamos, no sea que después no vengan las prisas y sea ya demasiado tarde. Cómo dice Llàtzer Moix: “El hombre no viene del mono: va hacia él”.