Cuando Federico García Lorca fue la víspera del día 13 de julio de 1936 al despacho de José Bergamín y no lo encontró, le dejó una nota manuscrita: “He estado a verte y creo que volveré mañana”. Mañana fue nunca. El poeta partió a Granada pocos días antes de que estallara la guerra. Creyó, inocente, que allí se encontraría más seguro.
Pero, ¿por qué Federico volvió a Granada?. La pregunta lleva décadas debatiéndose entre los biógrafos del poeta. Lo más probable es que no hubiera un único motivo, sino una combinación de razones personales, familiares y una grave subestimación del peligro. Lo que sí parece bien documentado es que Lorca llegó a Granada el 13 de julio de 1936, procedente de Madrid, apenas unos días antes del golpe militar.
Los historiadores suelen señalar varios factores: Quería reunirse con su familia. Pasaba habitualmente temporadas en la Huerta de San Vicente y existía el motivo inmediato de estar con sus padres y familiares. Creía que Granada sería más segura que Madrid. En aquellos días el estallido de una guerra civil a gran escala no era evidente para mucha gente. Lorca percibía un ambiente político tenso en Madrid y pensó que en el entorno familiar estaría más protegido.
Confiaba en sus relaciones personales. Aunque simpatizaba con la República y los sectores progresistas, no era militante de ningún partido. Mantenía amistades en ambientes ideológicos muy distintos, incluso entre personas cercanas a la derecha. Según diversos testimonios, creía que su prestigio literario y sus relaciones personales lo protegerían.
Federico no fue capaz de anticipar el nivel de represión que se desencadenaría en Granada. Tras el triunfo de la sublevación en la ciudad, la represión fue especialmente dura contra políticos republicanos, intelectuales y personas consideradas desafectas al nuevo poder.
Respecto a si existió un"motivo real oculto", los estudios más serios, especialmente los de Ian Gibson, no han encontrado pruebas de una razón secreta o conspirativa para su viaje. La interpretación más aceptada es que Lorca cometió un error de cálculo: creyó que Granada, por ser su tierra y donde tenía familia e influencias, era un lugar más seguro que Madrid cuando ocurrió exactamente lo contrario. Además, rechazó posibilidades de salir al extranjero que algunas personas le sugirieron.
Lorca se refugió precisamente en la casa de la familia Rosales cuando la situación se volvió peligrosa en Granada. Diversos testimonios e investigaciones históricas sostienen que los Rosales movieron influencias y realizaron gestiones para evitar su detención y liberarlo una vez arrestado.
Lo trágico es que, visto con perspectiva, Madrid probablemente habría sido para él un lugar más seguro que Granada durante aquellas primeras semanas del golpe. Por cierto, la nota que dejó a José Bergamín ("He estado a verte y creo que volveré mañana") se ha convertido en uno de los símbolos más conmovedores de aquellos días: Lorca pensaba regresar a Madrid en poco tiempo. Nunca imaginó que aquel viaje a Granada sería el último.
Ahora bien, sobre quién "consiguió" que lo fusilaran, no existe un consenso absoluto entre los historiadores. A Federico García Lorca le fusilaron el 18 de agosto de 1936. Tras una denuncia anónima, el 16 de agosto, fue detenido en la casa del poeta Luis Rosales, que obtuvo la promesa de que sería puesto en libertad "si no existía denuncia en contra". La orden de ejecución fue dada por el gobernador civil de Granada, José Valdés Guzmán, quien había ordenado al exdiputado de la CEDA Ramón Ruiz Alonso la detención, por socialista, masón y homosexual. La miseria de los asesinos, hace que todavía hoy, la fosa donde se le enterró siga sin encontrarse. Todo es una miseria de la España de ayer de hoy y de siempre.
Este artículo y el vídeo 'El mar deja de moverse' pueden ayudar a saber del final de Federico, porque no hace falta decir los apellidos, si decimos Federico ya sabemos de quién estamos hablando, y ésta es su eterna grandeza.
En verano de 2006, en un céntrico cine de Granada, se estrenaba el documental 'Lorca, el mar deja de moverse' de Emilio Ruiz Barrachina. Tras más de 70 años, la mayor novedad que presentaba el trabajo de Barrachina es una imagen en la que puede verse la cara del supuesto autor material de la muerte de Federico García Lorca:
"Don Gabriel, esta mañana hemos matado a su amigo, el poeta de la cabeza gorda". Con estas palabras, Juan Luis Trescastro comunicó al pintor Gabriel Morcillo la muerte de Federico García Lorca. Fue en un café granadino, el Royal, uno de tantos por los que el presunto asesino del poeta fue narrando su hazaña". Según explica Ian Gibson en su libro 'El asesinato de Federico García Lorca, Juan Luis Trescastro presumía de haber participado en la muerte del poeta en Víznar. Una mañana, en torno al 19 de agosto de 1936, el falangista fanfarrón y mujeriego, muy conocido en la ciudad, entró en el Bar Pasaje, conocido popularmente como La Pajarera. Allí se encontraba Ángel Saldaña, uno de los pocos concejales granadinos que no fueron fusilados en la tapia del cementerio. Trescastro, con la intención de que todos los que se encontraban en el bar le oyeran, comenzó a decir en voz alta: "Acabamos de matar a Federico García Lorca. Yo le metí dos tiros en el culo por maricón". Siniestra historia la de la Granada de la época, como la de la mayor parte de España, en la que las tertulias podían llenarse de una xenofobia y una falta de respeto por la vida, inimaginable.
Terror y silencio en el gobierno civil de Granada:las últimas horas de Lorca antes de ser asesinado, es un extenso y detallado artículo en Público de Miquel Àngel del Arco Blanco, sobre las últimas horas de Federico desde su detención y posterior asesinato.
"La línea del tiempo marca los caminos de la Historia. Pero esta siempre discurre en un espacio, en unos lugares. Algunos de estos lugares nos son familiares, los identificamos fácilmente con los que hemos vivido, pero hay otros sitios, otros espacios, que están cargados de silencio. Uno de ellos es el que ocupaba el antiguo gobierno civil de Granada, donde el poeta Federico García Lorca estuvo detenido y pasó sus últimas horas antes de ser asesinado. García Lorca había regresado a Granada antes del golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Llegó a la ciudad unos días antes. Tras la revuelta, que ocurrió en la capital granadina el 20 de julio, comenzaron las detenciones y asesinatos a manos de los rebeldes. El propio Lorca fue importunado en su residencia en la Huerta de San Vicente, decidiendo irse a un sitio más seguro: la casa de la familia Rosales, amigos estrechos del poeta y falangistas de primera hora. Poco después, el 16 de agosto de 1936, fue detenido y llevado al edificio de gobierno civil....podéis leer el artículo entero aquí
Gritones
-
*En azul, 1925, Wassily Kandinsky*
El alboroto de los medios de comunicación, las lucecitas de colores de la
publicidad, el estruendo de las sirenas, l...
BOE, Mari Carmen, legislación machista y dictadura
-
En la exposición de motivos del Real Decreto-ley 26/2026, de 29 de
septiembre, publicado oficialmente en el Boletín Oficial del Estado (BOE)
el 30 de septi...
En el reino de los espíritus hambrientos
-
Suelo leer la prensa en busca de una chispa, de una imagen, de una idea
capaz de abrir una entrada del blog. Me interesan especialmente las
entrevistas, ...
DEMÀ VA SER MAI
-
Quan Federico García Lorca va ser la vigília del dia 13 de juliol del 1936
al despatx de José Bergamín i no el va trobar, li va deixar una nota
manuscrit...
Barracas del barrio de Pekin
-
*Según el historiador Carreras i Candi, Pekín fue fundado por familias
chinas venidas de Filipinas, cuando estas islas aún eran colonia española,
en 189...
Cuatro caminos
-
Imagen de uso libre de PixabayHabía llegado el momento de elegir uno de
los cuatro caminos que se cruzaban en aquel páramo reseco y despoblado.
Solo uno. ...
Aquellos higos en la boca de mi memoria
-
Te los regalan y los aceptas. No estás para subirte ni siquiera a una
higuera, aunque tentado te quedas. Abrir el higo, pelarlo con más o menos
arte,...
Salustio lo contó.
-
* Cuando esto oyeron unas gentes llenas de trabajos, que nada tenían que
perder, ni esperanza de mejorar fortuna, aunque solo el turbar la quietud
públic...
Densa
-
Esta podría ser una noche
muy lenta,
noche de escribir entre todos,
miles de versos en agonía,
oscuros y envenenados.
Por la explosión de rabia
y la ind...
Ponce de nuevo
-
Hace unos años, establecí la costumbre en el blog de que el verano
practicamente lo dedicaba a la música. Música antigua que me gusta,
interpret...
Y eso que uno de El Ministerio del Tiempo le dijo: Federico, no vuelvas a Granada. Y no hizo caso.
ResponderEliminarNo recuerdo este episodio, debe ser de la última temporada, la que me la perdí.
Eliminar