El orden político descansa fundamentalmente en dos principios contrarios: la autoridad y la Libertad. El primero comienza; el segundo determina. Todos los gobiernos de hecho, cualesquiera que sean sus motivos o reservas, están reducidos a la una o la otra de estas dos fórmulas: Subordinación de la autoridad a la libertad, o subordinación de la libertad a la autoridad. No nos engañemos, la democracia no es más que un poder arbitrario constitucional que ha sustituido a otro poder arbitrario constitucional. - Pierre Joseph Proudhon.
I ara, el prompt
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La notícia, la carta, la narració… i ara també el ‘prompt’? Noves formes
d'aprendre a escriure a l'escola.
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