El orden político descansa fundamentalmente en dos principios contrarios: la autoridad y la Libertad. El primero comienza; el segundo determina. Todos los gobiernos de hecho, cualesquiera que sean sus motivos o reservas, están reducidos a la una o la otra de estas dos fórmulas: Subordinación de la autoridad a la libertad, o subordinación de la libertad a la autoridad. No nos engañemos, la democracia no es más que un poder arbitrario constitucional que ha sustituido a otro poder arbitrario constitucional. - Pierre Joseph Proudhon.
El fascismo de ayer y de hoy — Nestor Kohan
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*La Jornada* – 11/10/2026
Los fascismos no fueron "pecados de juventud" del capitalismo, allá lejos y
hace tiempo. Están de moda. Contrariamente a la...

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