Hay cosas por las que no deberíais pasar ansia. Esto que acabo de escribir seguro que se parece mucho a lo que antes ha escrito otro, y antes otro que el otro. Incluso el parecido podría ser literal. Como a menudo tengo escritos preparados para publicar, me encuentro que alguien ha publicado un comentario con el mismo tema y con sospechosas coincidencias y no me lo puede haber copiado, se trataría pues de estar ambos comprometidos en las coincidencias. No se trata pues de plagio, sino de coincidencia, de pura coincidencia; como decía Fuster: dos personas sólo pueden coincidir en algún lugar - o en alguna idea - cuando provienen de lugares distintos. La originalidad radica en definitiva en la procedencia y en el eco a la hora de ser leído de uno u otro.
Qué dicen y qué no dicen los documentos de Epstein sobre José María Aznar
-
Los más de tres millones de páginas de documentos del caso de Jeffrey
Epstein que ha publicado el Departamento de Justicia de Estados Unidos han
vuelto a p...

Publicar un comentario