La interrupción, la incoherencia, la sorpresa
son las condiciones habituales de nuestra vida.
Se han convertido incluso en necesidades
reales para muchas personas, cuyas mentes
sólo se alimentan de cambios súbitos y de
estímulos permanentemente renovados. Ya
no toleramos nada que dure. Ya no sabemos
cómo hacer para lograr que el aburrimiento dé
fruto.
Entonces, todo el tema se reduce a esta
pregunta: ¿la mente humana puede dominar lo
que la mente humana ha creado? - Paul Valéry
Reflexiones de un forense
-
En mis tiempos de forense he visto de todo. Si algo tiene la muerte de los
demás, y uno no sabe de la suya hasta que no le llega, es que la muerte,
q...

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