Si ellos tienen la ONU, nosotros tenemos dos y bien puestos. Este fin de semana, en un mitin de Vox con motivo de las elecciones europeas del 9 de junio, el líder de la formación de ultraderecha, Santiago Abascal, se pronunció de ese modo para dejar claro que las opiniones sobre España que lleguen de organismos internacionales como las Naciones Unidas a su formación no le preocupan. Abascal contrapuso esa circunstancia al hecho de que al Partido Popular y al PSOE sí les preocupa lo que se diga en la ONU, en la que, según Abascal, “cuenta lo mismo cualquiera de los dictadores que una nación democrática”. “Que sepan lo que nos importa a nosotros, lo que digan desde fuera”, remató justo después. Se da la circunstancia de que las palabras de Abascal haciendo el juego de ONU y dos no son un ingenio suyo, y que el dictador Francisco Franco, en 1946, se pronunció de un modo similar, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando las Naciones Unidas ya fijaban su mirada en la dictadura que había en España. Dicho esto lo que quizás desconozca Santiago Abascal Carajo, es que Franco solo tenía un testículo, ya que había perdido el otro en su juventud, a raíz de las heridas sufridas en 1916 durante la guerra del RIF, según contaba la andróloga Ana Puigvert. El señor Abascal, antes de copiar a Paca la culona, (así denominaba Queipo de Llano a Franco), debería asegurarse que tiene sus partes enteras. Habría que recordar que no hizo el servicio militar, aunque no por ser declarado inútil. Abascal encadenó tres prórrogas por estudios y por cargo público que le permitieron aplazar su alistamiento hasta 2001, al cumplir los 25 años. Y justo entonces el servicio militar obligatorio fue suprimido por Don José María Aznar de cuando hablaba catalán en la intimidad a l'obaya dels mots.  Por cierto, Aznar tampoco cumplió con la obligación del servicio militar. Por cierto, José María Aznar López tampoco hizo el Servicio militar. Son raros estos patriotas de opereta.