LA SENESCENCIA DE OCCIDENTE


La idea de la "senescencia de Occidente" hace referencia a la percepción de que las sociedades occidentales están en una etapa de decadencia o envejecimiento, tanto cultural como político, económico o social. Es un concepto que ha sido debatido por filósofos, historiadores y sociólogos a lo largo del tiempo. Generalmente, esta noción sugiere que Occidente podría estar perdiendo el dinamismo y la influencia que tuvo en épocas pasadas, enfrentándose a desafíos como el estancamiento económico, la fragmentación social o la pérdida de valores comunes.

Figuras como Oswald Spengler, en su obra La decadencia de Occidente, argumentaron que las civilizaciones pasan por ciclos de auge y caída. Este pensamiento continúa influyendo en debates contemporáneos sobre el futuro de las democracias occidentales, los efectos de la globalización y los cambios demográficos. Sin embargo, no todos los pensadores coinciden con esta visión, y algunos argumentan que Occidente tiene una gran capacidad de adaptación y renovación. En esta obra, el autor alemán pretendió llevar a cabo un estudio de las formas subyacentes a los acontecimientos concretos, de la macroestructura dentro de la cual fluyen todos los acontecimientos históricos particulares. Spengler presentaba la historia universal como un conjunto de culturas (Antigua o Apolínea, Egipcia, India, Babilónica, China, Mágica, Occidental o Fáustica) que se desarrollaban independientemente unas de otras –como cuerpos individuales- pasando a través de un ciclo vital compuesto por cuatro etapas: Juventud, Crecimiento, Florecimiento y Decadencia, como el ciclo vital de un ser vivo, que tiene un comienzo y un fin determinados. Además, cada una de las etapas que conformaban el ciclo vital de una cultura presentaba, según el esquema spengleriano, una serie de rasgos distintivos que se manifestaban en todas las culturas por igual enmarcando los acontecimientos particulares. Con base en este esquema y aplicando un método que él llamó la “morfología comparativa de las culturas”, Spengler proclamó que la cultura occidental se encontraba en su etapa final, es decir, la decadencia, y afirmó que era posible predecir los hechos por venir en la historia del occidente.

"Quién sabe que existe una profunda conexión formal entre el cálculo diferencial y el principio dinástico del Estado en la época de Luis XIV; o entre la antigua forma politicé de la polis (ciudad) y la geometría euclidiana; o entre la perspectiva del espacio, en la pintura occidental, y la superación del espacio por ferrocarriles, teléfonos y armamentos; o entre la música instrumental contrapuntística y el sistema económico del crédito? Incluso los factores más reales de la política, considerados en esta perspectiva, adquieren un carácter simbólico y hasta metafísico. Y acaso por vez primera sucede ahora que cosas tan varias como el sistema administrativo de Egipto, el sistema monetario antiguo, la geometría analítica, el cheque, el canal de Suez, la imprenta china, el ejército prusiano y la técnica romana de construir vías son parejamente entendidas como símbolos e interpretadas como tales." 

Compartir:  

Comentarios