Desde siempre la actitud mayoritaria ante una catástrofe inminente ha sido escaparse. Son pocos los que corren el riesgo de quedarse a ayudar (por eso les llamamos “héroes”). Pero en la era postdigital vemos un nuevo parámetro de comportamiento cada vez más frecuente: hagas lo que hagas, grabas. Inmersos en un escenario dantesco, muchos jóvenes del interior del bar de Crans-Montana se quedaron grabando el fuego a poco más de un metro de las cabezas.

Está claro que nos cuesta comprender el fenómeno: ¿por qué estos jóvenes arriesgaron su vida (algunos la perdieron móvil en la mano) en lugar de huir? Y, en el exterior del bar, ¿por qué tantos preferían grabar en lugar de ayudar, por ejemplo, a los contados jóvenes que intentaban despejar el camino de los que salían a la calle? Un psicólogo consultado en el canal suizo RTS dijo que hay algo ancestral en nosotros que nos paraliza ante una situación de horror. 

Pero no sería éste el caso que nos ocupa. En un vídeo que corría por las redes de la celebración del Año Nuevo en París en el 2023, hay imágenes como la de la foto que parecen sacadas de Black Mirror. Campos Elíseos llenos hasta los topes. De gente, pero también de teléfonos inteligentes, para inmortalizar unos fuegos de artificio bailando por encima del  Arco de Triunfo.  No hay abrazos allá donde llega la vista una vez terminada la cuenta atrás hacia el 2024. Y lo más importante: no hay empatía. Solo dispositivos bien arriba. 

Los chicos de Suiza eran jóvenes e inexpertos. Pero somos los adultos quienes hemos contribuido a crear el mundo que habitan. Y en este nuevo mundo, el papel que desempeñan las pantallas en sus vidas revela cada día nuevos aspectos a los que más inquietante. Urge obligar a los responsables de las plataformas a tomar medidas. Mientras no las tomen, cualquier restricción para limitar el acceso de los más jóvenes al móvil conectado a las redes debería ser bienvenida. Cuanto más tiempo crezcan en contacto con la realidad real, mejor para ellos. Y cuanto menos tiempo destinemos, jóvenes o adultos, a las redes asociales, mejor para la humanidad. Con información de RTS y la vanguardia.