Confieso que suelo ver las películas a ratos, difícilmente enteras, y como el Canal + durante el mes las van emitiendo en diferentes horarios, consigo (a veces) ver alguna de entera, aunque sea a plazos.

Esta tarde he visto el final de una película que desconocía "El Concierto" del director rumano Radu Mihaileanu. En concreto he visto la larga escena final del Concierto para violín de Tchaikovsky, emocionante centro musical de toda la trama. Y a mí que ya me gusta per se la música de Tchaikovsky, la escena me ha gustado mucho, aunque era un poco azucarada a lo Frank Capra, en el sentido de final feliz y de esa joie de vivre que en el fondo nos gusta.

Curiosamente quería hablar hoy de otro rumano, aunque el se consideraba apátrida y vivió gran parte de su vida en París donde murió a los 84 años. Me refiero a Emil Michel Cioran, de hecho el único filósofo que realmente ha conseguido interesarme. Cioran, hablaba de la música y dejó escrito este texto que creo la define muy bien:

"Sólo la música puede crear una complicidad indestructible entre dos seres. Una pasión es mortal, se degrada como todo aquello que participa de la vida, mientras que la música pertenece a un orden superior a la vida y, por supuesto, a la muerte."