LA PUERTA


La puerta estaba allí cuando despertó, abierta de par en par y con aquella luz blanca deslumbrante que parecía llamarlo a traspasarla. Todo esto estaba muy bien, si no fuera porque la noche anterior cuando fue a dormir no estaba, estaba la pared de su cuarto que puede contemplar desde la cama donde está acostado aún. Sabe que no está soñando, se ha cerciorado, y la puerta sigue allí, retándole a que la traspase.
Se levanta y se acerca, no se oye ningún ruido ni se ve nada salvo la blancura cegadora de la luz. Se viste, se acerca de nuevo a la puerta, introduce el brazo derecho, no nota nada, tampoco lo ve, luego avanza una pierna y finalmente traspasa la puerta ....

                                               * * *

Despierta trasudado, ha dormido mal y ha tenido una pesadilla, una puerta blanca se abría ante él en la pared de su cuarto, él entraba dentro y ..... Todo ha sido una pesadilla, en la pared de su cámara no hay ninguna puerta. ¡Si!, ha sido una pesadilla se dice mientras se levanta y se va el lavabo.

Lo que no sabe aún es que cuando vuelva a su cuarto se encontrará con la puerta que piensa ha soñado, llamándolo con su blanca luz deslumbrante .....

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