Decía ayer el periodista Josep Cuní en la Tribuna de 'Tot es mou' en TV3, que a veces le daba por reflexionar sobre las cosas y los hechos, y que, reflexiona que reflexionarás se había dado cuenta de que en este país, habían abierto antes los bares que las escuelas. ¡Hombre! Cuni se fija, aunque de hecho los bares no han abierto, sólo lo han hecho las terrazas, y en cuanto a la escuela, cerrar lo que se dice cerrar no lo ha hecho del todo, ha habido mucha actividad telemática en las redes de los alumnos que tenían PC en casa, que no son todos, eso los maestros suficientemente lo saben.
Dicho esto, abrir los bares o reabrirlos parcialmente tiene su lógica y es más importante que abrir las escuelas; En la barra de un bar se aprende más que en la escuela, ¿donde sino se han forjado las grandes ideas políticas y sociales de este país sino en las barras de los bares?, con la ayuda de un par de cañas de cerveza la barra de un bar es el lugar ideal para pontificar, arengar y dar solución a todos nuestros problemas, grandes y pequeños. ¿Dónde están los mejores pensadores políticos, entrenadores de fútbol, los grandes sociólogos y enólogos en este país nuestro? ¿en las tertulias de radio o tele? No! ¿en la Escuela? No! ¿en la Universidad? tampoco, ¿en el Parlamento? menos todavía. Es en la barra del bar con el codo convenientemente situado donde se forjan los prohombres de nuestro país; y no es cierto que en los bares se beba más de la cuenta, ¡no! recordemos las palabras de nuestro oráculo Cayetano: ¿Quién te ha dicho a ti las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber? Déjame que las beba tranquilo mientras no ponga en riesgo a nadie ni haga daño a los demás. A mí no me gusta que me digan: 'no puede ir a más de tanta velocidad, no puede usted comer hamburguesas de tanto, no puede usted comer esto, debe usted comer esto, debe usted evitar esto, no debe usted beber esto y, además, a usted le prohíben beber vino'. No, mire usted”. Y sería bueno recordar que este pensador, este gran hombre, con su filosofía de barra de bar llegó a Presidente del Gobierno de un País multicolor. Reivindiquemos pués la barra de bar, repitan conmigo la consigna: las barras de los bares serán siempre nuestras, las barras de los bares serán siempre nuestras, las barras de los bares serán siempre nuestras.
Etiquetas:
last

No era Cayetano, era Pepe Mari el pijo de la tableta.
ResponderEliminarSaludos.
Ostras, lo sé, lo que sucede es que a los de Madrid del Barrio de Salamanca les llaman los Cayetanos. Tiene usted un nombre de pijo, y no de pijoaparte
Eliminar