EL APARTHEID DE LAS VACUNAS
💬El 47% de la población de Israel ya ha sido vacunada. En Tel Aviv, grupos de jóvenes bailan, ríen y comen en las terrazas en la calle. La alegría, más desbordada. ¿Y algo más? Sí, la perversión del régimen de Israel. Una vuelta más a la opresión. Además de otros acuerdos como el de compartir información del proceso de la vacunación con Pfizer-BioNTech, Israel se ha garantizado un suministro ininterrumpido del fármaco a cambio de pagar el triple de la Unión Europea. Israel paga 38 euros por las dosis de Pfizer y Moderna, entre el triple y el doble de la Unión Europea, según recoge 'El Mundo'.Si la elaboración de vacunas en un tiempo récord es un inmenso logro colectivo, su distribución desnuda la injusticia de la geopolítica. El caso de Israel es tan transparente como lacerante. Los palestinos de los territorios ocupados han sido excluidos del plan de vacunación. El Gobierno afirma que no es responsable de su salud. El mismo Gobierno que les obliga a vivir hacinados, que les considera ciudadanos de segunda, que les condena a la miseria, que contamina sus aguas, arrebata sus tierras y atemoriza a su población.
No son responsables de su salud, solo de los interrogatorios arbitrarios, de las torturas y de sus vidas condenadas. Las únicas voces de Israel que claman contra la injusticia son las organizaciones por los derechos humanos. En las calles de Tel Aviv, la vida vuelve. Y el mundo calla. Cada uno pensando en cuándo llegará su turno. Mientras, Palestina sigue ganando la batalla de la demografía, su población es mucho más joven que la del enemigo, porquè Israel es el enemigo no el adversario, e inexorablemente acabará Palestina ganando la última batalla.
ELLOS SON NOSOTROS
💬Lo he comentado en alguna otra ocasión, y se non è vero, è ben trovato. Explicaba un tertuliano que los Generales romanos, cuando llegaban a la capital del imperio, Roma, después de haber llevado a cabo una campaña victoriosa, eran recibidos en un desfile militar en medio de la multitud enfervorizada que les tiraba flores y todo tipo de elogios hasta llegar al final del paseo donde les esperaba Cèsar. Este desfile que lo hacían encima de su cuadriga tenía la particularidad que aparte del general, a su lado había un esclavo que todo el rato le iba repitiendo, "no olvides que sólo eres un hombre".
No estaría de más que a los políticos algún asesor les recordara lo mismo y alguien se lo recordara a estos asesores. Sí, nosotros, esos tipos pequeños con sus pequeñas vidas deberíamos ser este esclavo. Que no se engañen. No confiamos en ellos en la misma medida que nosotros, a ratos, les sobramos. Sólo que ellos siguen haciendo de políticos y cobrando, solo porque muchos de nosotros ya no creemos en la democracia. Y no creemos en la democracia por culpa de ellos. La libertad nos parecía antes algo asumible y decente y una dictadura, por ejemplo, no lo era en absoluto. Aunque, muy a menudo, olvidamos que un dictador es un asesino que cree hacer lo correcto. Que defiende a los decentes, a los puros, a los buenos. Que entiende de qué va el juego sin palabrería ni burocracia ni frenos. Que ve claro qué sobra del tablero. Sólo hay que fijarse en la ínclita Díaz Ayuso, que está en el lado bueno de la historia.
Sin decencia, sin ética, un político es un delincuente. Es obvio que no todos los políticos son iguales. Pero ¿importa eso a estas alturas? Ellos son nosotros. Sus estrategias, sus mentiras, sus cobardías son las nuestras porque nosotros les votamos a pesar de saber que son corruptos, mentirosos y mediocres. Están ahí porque lo hemos querido nosotros. Y lo volveremos a querer si seguimos yendo a votarles, cuando lo que deberíamos hacer es botarles.
Le comentaba un alto mando a Rumsfeld durante la guerra del golfo que Saddam Hussein era un hijo de puta. Rumsfeld le contestó, si, ya lo sé, però lo hemos puesto nosotros, es nuestro hijo de puta. No nos quejemos pues, son los corruptos que hemos votado, nuestros corruptos.
EL GESTO DE ZAHA
💬La acción se produjo por primera vez hace cinco años, en Estados Unidos hace cinco años en un partido de fútbol americano, cuando sonó el himno estadounidense, un jugador, Colin Kaepernick se agachó e hincó la rodilla en el suelo, en protesta por la violencia policial contra la población negra. Su gesto sorprendió por inusual. No hacía muchos meses que la policía de San Francisco había acribillado a balazos a un joven negro de la ciudad. El ambiente hervía y pronto otros jugadores se añadieron al gesto. En otros deportes hicieron lo mismo.
La accion se escampo por el mundo del deporte y llegó a Europa. El sábado pasado, Wilfried Zaha, futbolista de Costa de Marfil que juega en el Crystal Palace, decidió no hacerlo. Lo había hecho siempre pero esta vez, mientras sus compañeros hincaban la rodilla, se quedó en pie. Zaha explicó el porquè de su decisióna: “No hay decisión buena o mala, pero me parece que la genuflexión se ha convertido en una simple parte de la rutina previa a los partidos y, da igual si nos arrodillamos o nos quedamos de pie, algunos de nosotros seguimos maltratados. Respeto completamente a mis compañeros de equipo y a los jugadores de otros equipos que siguen hincando la rodilla”.
A muchos movimientos ideológicos les convendría reflexionar sobre lo que Zaha señala: cómo un gesto de gran fuerza acaba asimilado al cabo de un tiempo, pierde su valor primigenio y se convierte en un mero ritual. Es la banalizació de la protesta como cuando els hastag #yotambiénsoyxxx. En el fondo estas acciones no son más que - en la mayoría de los casos - mero postureo de cara a la galería para tranquilizar las conciencias de los reivindicacionistas de sofá. Son actos propios de la red, fáciles de hacer y sin ningún compromiso. Zaha lo ha denunciado, aunque me temo que su actitud servirá de poco, el postureo es fácil y no compromete a nada, lo que significa que los deportistas continuarán clavando la rodilla en el suelo más de un fin se semana.
INNOVACIONES POLÍTICAS
FACEBLOCK
💬En el mundo actual para muchos podría resultar casi imposible imaginar dejar de recibir información noticiosa en redes sociales. Pero es justamente lo que sucedió el jueves 18 de febrero en Australia luego de que Facebook restringiera la visualización e intercambio de noticias en el país, en respuesta a la presión regulatoria que pretende obligar a la plataforma a compartir sus ingresos con los medios de comunicación.
Aunque la ley aún está a la espera de ser aprobada, la empresa de Mark Zuckerberg cumplió su amenaza, restringiendo a los medios locales de compartir o publicar contenido en la plataforma. Las páginas informativas en la red social simplemente estaban vacías cuando se intentaba acceder a ellas desde Australia y millones de usuarios no podían ver ni compartir noticias de medios locales, ni extranjeros.
Como resultado una parte significativa de la población casi quedó aislada de la información. Un estudio realizado por la Universidad de Canberra en 2020 mostró que el 21 % de los australianos utilizan las redes sociales como su principal fuente de noticias, y el 39 % de la población recibe noticias de Facebook.
La prohibición tuvo múltiples consecuencias, pues se estima que redujo drásticamente la audiencia de algunos medios de comunicación australianos, con una caída del tráfico de hasta el 93 % el día después de su implementación, según la organización NiemanLab. En vista de ello, algunos medios locales empezaron a promocionar con éxito la descarga de sus propias aplicaciones.
La reforma de discordia - La ley australiana que pretende obligar a Facebook y Google de Alphabet Inc a llegar a acuerdos comerciales con editores australianos o enfrentarse a un arbitraje, fue aprobada este martes por la Cámara de Representantes, y el próximo lunes se someterá al voto del Senado, que se cree que dará luz verde a la reforma.
Desde un inicio los dos gigantes tecnológicos amenazaron con no ceder ante las presiones del Gobierno australiano y restringir en sus plataformas las noticias de los medios de comunicación en ese territorio. Sin embargo, Google finalmente optó por concertar acuerdos, valorados en decenas de millones de dólares.
La prohibición de la red social incluso cortó accidentalmente el acceso a algunas páginas administradas por agencias gubernamentales y departamentos de salud estatales, lo que llevó al vicepresidente de políticas públicas de la red social para la región de Asia y el Pacífico, Simon Milner, a emitir este viernes una disculpa por el error de la plataforma.
En Europa de momento se lo estan pensando pero no han actuado aún, aunque es cuestión de tiempo. INTERNET no será pues ni libre ni gratuito, sobre todo muy poco libre, lejos de sus principios fundacionales iniciales.





