El programa '30 minuts' de anoche en TV3 hablaba, de la mano de los propios protagonistas, de porqué que los condenados necesitan pedir perdón y por qué los familiares de víctimas necesitan entender qué sucedió o, incluso, perdonar.
"Dudaba si ir o no, si estaría faltando a la memoria de mi padre y al de las víctimas del terrorismo y, con todos estos temores, al final, le hice más caso a mi corazón que a mi cabeza y dije: 'he de ir' ", relata García Arrizabalaga, quien asegura que de su experiencia, cree que para algunos etarras, ser detenidos supuso incluso una liberación.
El otro protagonista del reportaje 'El perdón' es Iñaki Rekarte, uno de los autores del atentado con coche bomba en Santander en 1992, en el que murieron tres peatones.

No creo en pedir perdón, lo siento, pero no me los creo, hay demasiado odio enquistado en el país vasco, y mucho cinismo. Perdida la fe en los dioses y en los hombres, ya no me creo nada. Ahora se habla mucho de pedir perdón, desde la Iglesia a los políticos o a los etarras arrepentidos de este programa de '30 minuts' de ayer. Pedir perdón es fácil, pero insisto, no me los creo. Este poema diría que lo define en el mejor y más sincero de los casos.


No pienso pedir perdón
a pesar debería hacerlo.
Sólo serían unas palabras
sinceras y sentidas - seguramente -
Pero el daño ya está hecho
y su efecto perdurará
más tiempo del necesario.
Las palabras no pueden reparar
lo que es ya irreparable.