Es curioso, una rancia e inútil vacuidad como esto de Barcelona Mobile World Congreso parece que ha sido el evento del siglo. Pretenden ser los adelantados en los últimos eventos informáticos y se han de encontrar físicamente como si estuvieran en el mercado de Calaf o en el zoco de Marrakech. Funcionan todavía con el chip del tinglado de la antigua farsa. Pretenden vender modernidad y tecnología punta con la maletita del viajante antiguo con el seiscientos con las maletas en la baca y la faria en la comisura de los labios. Son como niños con juguetes nuevos que se vantan como pavos exhibiéndose por moquetas que cansan los pies, y ni siquiera se van de putas que para eso se hacen los congresos. Cada vez hay más gente que no entiende nada y empieza a ser preocupante tanta estulticia, uno de ellos està en Marruecos: Salam aleikum