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EN WUHAN NO HAY CONTAMINACIÓN


A veces un problema en soluciona otros de manera automática, este sería el caso del Covidien-19, aunque a mí me gusta más pneumonia de Wuhan, que no le han puesto ese nombre precisamente por no identificarlo con la ciudad , condenándola eternamente a sufrir la lacra del coronavirus originado en su ciudad. Digo esto porque en Wuhan ya no hay contaminación atmosférica, una contaminación silenciosa que también mata, (4000 personas al día en China), y hay que tener presente que el hecho de haber suspendido el Mobile World Center, ha ahorrado la contaminación de los cientos de aviones que habrían llevado a BCN a los visitantes del evento.
Dicen que algunas compañías harán la presentación de sus nuevos productos vía telemática, que de hecho es lo que debería ser o es más razonable, una feria digital con presencia física no deja de ser un oxímoron, es como cuando los bloggers (especie en rápida extinción) publicábamos nuestras historias en un libro de papel.
Tenemos aún muchos contrasentidos entre analógicos y digitales que no acabamos de definir, como el hecho de que todavía haya periódicos en papel o tantas y tantas convenciones que se podrían hacer sin moverse de casa por vídeo conferencia; si incluso la super heroína Montserrat del Toro declaró el otro día en el juicio contra el Mayor Trapero de esta manera, un juicio por cierto, que está pasando más desapercibido que la prisión de Carmen Forcadell y Dolors Bassa.
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ENTRE EL ÉXITO Y EL FRACASO

La diferencia entre el éxito y el fracaso, en el arte o en cualquier otra actividad de la vida, radica en el reconocimiento, pues el esfuerzo creativo, tanto en un caso como en otro, es el mismo, y en el caso del arte del fútbol, la diferencia radica en si entra o no el balón en la portería contraria, así de simple o complejo, como simple o complejo es el fútbol. 
En cambio, la diferencia entre el "seny" y la "rauxa", radica en que con cordura (seny) haces todo lo que la mayoría y tú mismo crees tienes que hacer sensatamente, y en cambio, el arrebato (la rauxa) es lo que en verdad harías y el cuerpo te lo pide y casi nunca te atreves hacerlo, quizás por eso hay quien dice que la vida suele ser todo aquello que no hemos hecho.
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DÍAS DE GLORIA


Mariano Rajoy confesó, siendo el inquilino de la Moncloa, que él podía hacer incluso tres cosas a la vez: ver un partido de fútbol, leer un libro y hablar por teléfono. Lo que no dijo era si esta multiplicidad le había producido algún que otro problema. En cualquier caso, por un partido de fútbol era capaz de hacer toda suerte de equilibrios, como cuando en pocas horas firmó el rescate bancario y, sin hablar con la prensa, se fue a ver el debut de la selección española ante Italia en Gdansk, durante la Eurocopa del 2012. Con una de sus sentencias habituales dijo a quienes le criticaban: “Me voy a la Eurocopa porque la selección lo merece y el asunto está resuelto”. 
Quizás por eso no ha extrañado que en las últimas horas la Cope haya filtrado que el expresidente del gobierno podría optar a la presidencia de la Federación Española de Fútbol, cargo que ocupa Luis Rubiales, siempre y cuando no se presentara Iker Casillas. Lo cierto es que Rajoy no se ha movido para serlo, ni ha mantenido reuniones formales con nadie, pero un sector del fútbol quiere convencerle de su idoneidad. Seguramente quien más encantado estaría es Javier Tebas, presidente de la Liga, enfrentado a Rubiales, con quien mantiene una relación que no puede ser más tirante. De hecho, su entorno considera que la presunta noticia probablemente procedería del propio Tebas, aunque el exdirigente del PP no ha querido desmentir nada.
Cuenta Rafael Nadal que hablando con Rajoy sobre el dopaje en el ciclismo, este con su simplicidad congénita dijo: ¿Donde està el problema?, si se dopan todos, seguirá ganando el mejor, reflexión que en su dia hizo ya Anquetil cuando afirmaba que si todos bajaban con la jeringa clavada en el muslo, porqué no iba a hacerlo él.
En sus memorias, Mariano Rajoy asegura que le encantan todos los deportes, especialmente el fútbol,“como me gusta leer el Marca , por más que este hecho parezca irritar a algunas personas, que deben ser muy restrictivas en sus lecturas”. Presidir la FEF no es poca cosa, pues es titular jurídica de la selección y una máquina administrativa de primer orden. Otra cosa es que acabe dando su brazo a torcer. Rajoy no necesita la vanidad del cargo ni es un hombre que desee volver a estar en el candelero. 
De todos modos hay dos impedimentos básicos para que sea presidente, uno, que el hombre no entiende nada de fútbol, y dos, un presidente tiene que hacer algo, hacer cosas, decidir, y eso no está en el ADN de Mariano, procrastinador donde les haya.
De corazón tan blanco como Florentino, declaró a la agencia Efe una de las cosas que menos gracia le deben de haber hecho al presidente del Real Madrid, hace apenas un mes: “El futuro del Madrid pasa por que Messi se vaya a jugar a Australia”. Rajoy al frente de la Federación Española de fútbol todavía podría dar a la prensa muchos días de gloria.
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MUERTE DE UN ESCRITOR


Hay, en esta saturación de noticias que recibimos cada día, algunas que te sacuden el alma, porqué cuestan de entender e incluso comprender. ¿Como puede un hijo matar a su padre?, ¿que ha fallado en la cadena del  desarrollo vital de este asesino?, ¿acaso algun animal hijo mataria al animal padre?, ¿Quién fracasó?, el padre o el hijo, o quizás ambos, y el resultado es terrible; matar por matar sin motivo real o aparente, y lo que es peor, sin remordimiento. Eso es el hombre, y a veces la mujer, solo a veces.

El hombre que falleció ayer en Sevilla apuñalado presuntamente por su hijo, quien fue detenido por la Policía Nacional, era el escritor Antonio Perejil Delay, de 66 años, natural de Nerva (Huelva) y residente en la localidad sevillana de Gerena. Fuentes policiales informaron a Efe de que el presunto autor de los hechos responde a las iniciales J.P.S., tiene 28 años, es natural de Gerena y tenía una orden de alejamiento respecto a sus progenitores por agresión.
En torno a las seis de la tarde de ayer los servicios de emergencia recibieron una llamada que alertaba de la muerte violenta de un hombre en un piso de la calle Niña de la Alfalfa, en el barrio de La Macarena. Una patrulla de la Policía Nacional se dirigió a la vivienda y encontró el cadáver, con al menos una puñalada en el pecho. El hijo del fallecido fue detenido poco después en la avenida de San Lázaro, a unos 200 metros del lugar del crimen.
El fallecido, Antonio Perejil Delay era escritor y además trabajó en la mina de Aznalcóllar (Sevilla), hasta que fue prejubilado, y se había establecido en el municipio sevillano donde nació su hijo y mantenía de forma paralela su actividad literaria.
Las fuentes han informado de que el presunto asesino se ganaba la vida como aparcacoches en su barrio y que tenía una orden de alejamiento respecto a sus padres por agresiones anteriores.
El cuerpo de Antonio Perejil Delay se encuentra en el Instituto Anatómico Forense de Sevilla para que le sea practicada la autopsia, mientras que el detenido permanece en las dependencias centrales de la Policía Nacional en Sevilla. - huffpost.es

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UN ACTO DESPRECIABLE


La decadencia de una sociedad, empieza cuando, instalada entre la complacencia y el aburrimiento, da los primeros síntomas de paranoia por las pequeñas absurdidades cotidianas, y quisiera recordar, que la nuestra, hace ya una temporada que ha empezado a caer en este estado, sólo hay que fijarse en este tuit desesperado de Jordi Folck de ayer. Si usar los servicios precarios de Glover per se, ya es un acto de comodidad evitable, en días de tormentas extremas como ayer, es como dice Jordi: un acto despreciable y vergonzoso.
Tengo un vecino que tiene el Restaurante chino a 300 metros de su casa y se hace llevar la cena por Glovo. Y aun se jactaba de ello cuando me lo contaba.

twitter.com
@jordi_folck ¿Cómo el género humano puede ser tan despreciable? En la calle gente de #glovo en bici bajo una tormenta mayúscula porque alguien no puede hacer el esfuerzo de bajar a la esquina y contentarse con cualquier cosa #incivismo de casa! Vergüenza! 
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UN TRASUNTO INFRARREALISTA

Roberto Bolaño y Mario Santiago Papasquiaro -
El realvisceralismo es, hasta cierto punto, un trasunto del infrarrealismo mexicano de finales de los años 70. A mi juicio, al menos en Mario Santiago y en Bolaño había un convencimiento explícito de que estaban generando una vanguardia, al modo surrealista o dadaísta. No obstante, se trata de una vanguardia que curiosamente funciona mejor fuera de los textos que dentro de ellos. Los poemas de Mario Santiago, reunidos en 'Jeta de santo', presentan procedimientos de la poesía de vanguardia que recuerdan al cubofuturismo, por ejemplo, o al creacionismo de Huidobro. 
Pero donde realmente hacían sentir su fuerza eran en las performances, en el desenfado y la incorrección ante el canon literario, cuando invadían los recitales de Octavio Paz, por ejemplo. Ésa es una actitud de ruptura que tienen todas las vanguardias (hasta que se vuelven tradición, obviamente). El mismo Bolaño, en los monólogos de la segunda parte, hace una autocrítica fuerte del movimiento a través del testimonio de Juan Sebastián Rosado (y que cita las palabras de Monsiváis sobre los dadaístas).
Por tanto, creo que en sus orígenes hay un intento por irse al margen, por trastornarse, por explorar el vacío para escribir poesía… pero no es exclusivo de ellos, es algo que ya el propio Rimbaud acuñaba: para convertirse en poeta, hay que procurar el desorden de todos los sentidos. Hay un texto de un profesor chileno, Matías Ayala, incluido en Bolaño salvaje (2008), extremadamente ácido con todo este asunto, y que dice lo siguiente: hoy los infras parecen haber resurgido, como los grandes poetas malditos que en su momento nunca fueron, pero que a la postre la crítica y los poetas jóvenes del siglo XXI han encumbrado. Pero si Bolaño no hubiera escrito Los detectives salvajes, nada de eso se hubiera salvado. Lo mismo dice Mónica Maristain, que escribió la biografía de Bolaño, El hijo de míster playa (2012): algunos infras están viviendo del oportunismo de la bolañomanía, y no se acercan a los herederos de Mario Santiago por real aprecio, sino para saquear su biblioteca (esto me hizo recordar un simposio en el que dije esto, y si hubiera tenido una piedra en la mano, Evodio Escalante, que estaba entre el público, me la hubiera lanzado sin prejuicio alguno, ja). Lo que sí tienen los realvisceralistas y que los salva es que adoptaron un punto de vista: el de caminar hacia atrás mirando un punto fijo. Eso, incluso, es el modo en el que narra el propio Bolaño.
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UNA HISTORIA CASI IMAGINARIA


La historia se escribe con sangre, eso es lo que se juzga y lo que queda para las futuras generaciones. Y en esta historia, valga la redundancia, hubo terror de Estado, violaciones sistemáticas a los derechos humanos, secuestros y matanzas sin sentido. Es decir mucha sangre.

–¿Qué edad tenías cuando esto ocurrió?
–No había nacido.
–Entonces no hables, porque no tienes idea de cómo fueron las cosas.
–Pero leo, trato de informarme. Veo documentales, converso con gente que vivió en esa época.
–Es fácil juzgar desde tu posición, porque sólo miras un lado de la historia; el más conveniente para tus ideales, pero lo cierto es que hubo sufrimiento en ambas partes.
–Lo tengo claro. Por lo mismo insisto. La historia se escribe con sangre y aquí hubo una persecución sistemática y organizada del gobierno contra quienes pensaban distinto, a los que se apresaron, torturaron y desaparecieron…
–¿Y las acciones terroristas contra el gobierno?
–No hables de gobierno, no fue un gobierno…
–Contéstame…
–Las hubo, algunas innecesarias… Pero te lo preguntó, ¿qué otro camino había para enfrentar una dictadura que puso todo el poderío militar en tu contra? Defenderte, tratar de sobrevivir.
–No todo fue por defensa, hubo ataques planeados y premeditados; lo sabes.
–Y ahora vas a insistir en que estábamos en una guerra civil.
–La estábamos.
–Una muy desigual entonces, 1 contra 1000. Perdona pero eso no es Guerra Civil, eso es opresión.

–Es fácil llenarse la boca y hablar de opresión, pero yo estuve ahí cuando el Canciller Valorum y los suyos intentaron convertir la República en una sociedad igualitaria donde humanos y extraterrestres tenían iguales derechos. Se quitaron propiedades, se nacionalizaron mundos enteros. Incluso hubo planetas que se expropiaron de sus dueños que habían trabajado toda la vida por ellos y para qué… Para favorecer esa utopía ingenua de que todos en la Galaxia éramos iguales y que la República era de los trabajadores y la cacha de la espada. ¡Igualdad mis polainas! Yo no soy igual que un Wookie y con perdón, tu no eres igual que un Ewok.
–Valorum tenía un sueño.
–Valorum era un títere de los Jedis y sus ideas extremistas. Si Palpatine asumió el poder y convirtió la Galaxia en el Imperio es porque no había otra salida. Palpatine nos salvó, digan lo que digan esos senadores que ahora se las dan de democráticos y que en esa época pidieron a gritos que el Emperador instaurara la paz en la Galaxia y erradicara a los corruptos y falsos idealistas. Yo estuve ahí, te lo subrayo, cuando el Senado Galáctico en pleno pidió la intervención de Palpatine y la Armada Imperial…
–Palpatine era un títere de los intereses de la Federación de Comercio y los Sith…
–Teorías paranoides que en nada se acercan a la verdad. La historia va a juzgar eso es cierto y ya veras como Palpatine y su ejército serán reconocidos como los héroes que regresaron la paz a la Galaxia.
–¿Y el costo? Los miles y millones de ejecutados y desaparecidos políticos.
–No había otro camino…
–Asesinaron a niños, cómo no iba a haber otro camino. ¿No has visto el documental de la masacre contra la academia Jedi cometida por Vader?

–Vader es otro tema, él fue un asesino que se salió del control de Palpatine. Tenía su propia agenda, era un traidor y todos lo saben. Si hay un culpable de la violación a los derechos humanos es él.
–Vader dependía de Palpatine. Palpatine dijo que en la galaxia no se movía un pelo sin que él lo supiera. ¿Correcto? No seas ingenuo, el de la mascara fue el verdugo, pero no estaba solo. Jefes como Moff Tarkin y el propio Palpatine eran quienes tiraban de su cadena. Lástima que murieran antes de ser juzgados.
–Te recuerdo que murieron en actos terroristas a cargo de tus amados izquierdistas defensores de la libertad.
–La Alianza Rebelde…
–Tropa de malagradecidos. La Alianza fue formada por los mismos senadores que alguna vez aplaudieron al Imperio, pero claro, luego se dieron cuenta que no iban a tener un lugar en el nuevo gobierno y se unieron a revolucionarios armados y a lo que quedaba de los Jedis para derrocar al Imperio y vender la pomada de luchar por la libertad, bonito eslogan para ocultar acciones sanguinarias donde también murió gente inocente.
–No tantas como en manos del Imperio. Te recuerdo Alderán…

–Y yo te recuerdo que la segunda Estrella de la Muerte estaba en construcción cuando los izquierdistas de la Alianza Rebelde atacaron sin piedad. Más de la mitad de los habitantes de la Estrella eran trabajadores inocentes, además de oficiales imperiales padres de familia.
–No vas a comparar un ataque contra una estación de batalla contra la destrucción de un mundo completo.
–Fueron dos Estrellas de la Muerte…
–Y dale con ese argumento.
–Ese es el problema con la gente de izquierda, sólo ven su lado del espejo.
–Entre el Episodio III y el Episodio VI tuvimos un solo lado de la historia, 20 años de censura galáctica.
–Deberían dar vuelta la página y contribuir al avance de las Galaxia sin quedar anclados en el pasado.
–Eso sucederá cuando se haga justicia. Los responsables del terror imperial deben ser juzgados y dar una respuesta a los miles de ciudadanos galácticos que llevan veinte años buscando a hijos e hijas que ellos asesinaron o desaparecieron…
–Insisto, tu no viviste La Guerra de las Galaxias, no puedes hablar de ello.
–…

Por supuesto ésta es una historia imaginaria. Bueno, casi imaginaria.


de Francisco Ortega en Voces, 
La Tercera, 6 de septiembre 2013
del Blog Descontexo.
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DESPOBLAR CIUDADES


Según la ONU, si hoy hay 33 megaciudades con más de 10 millones de habitantes, en solo 10 años ya habrá 43. Y la tendencia seguirá al alza. Por eso, la movilidad se ha convertido en uno de los grandes desafíos de las ciudades.
Ese es el gran error en el desarrollo de las sociedades actuales, en vez de volver a vivir en el campo, en pequeños núcleos habitados que pueden llegar a ser autosuficientes en todos los sentidos, se masifican las ciudades cada vez mas inhóspitas e inhabitables para los ciudadanos.
En Kingston (N.Y) lo tienen claro y se estan moviendo en este sentido, y Telefónica lo ha visto también en su campaña publicitaria. Quizás el mejor ejemplo lo tendríamos en Teruel, que no sólo existe sinó que se mueve en los parámetros razonables de población zonal.
Podría añadir muchas más razones, però solo quiero que el lector se quede con la idea, con el concepto, puesto que si fuéramos capaces de entenderlo, luego ya se podrian desarrollar los argumentos para aplicarlo. De hecho, la única solución futura, és la contraria de la actual, despoblar ciudades para llenar la España vacía.
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DE LEER LIBROS


Hay libros que tenemos a nuestro lado veinte años sin leerlos, libros de los que no nos alejamos, que llevamos de una ciudad a otra, de un país a otro, cuidadosamente empaquetados, aunque haya muy poco sitio, y que tal vez hojeamos en el momento de sacarlos de la maleta; sin embargo, nos guardamos muy bien de leer aunque sólo sea una frase completa. Luego, al cabo de veinte años, llega un momento en el que, de repente, como si estuviéramos bajo la presión de un imperativo superior, no podemos hacer otra cosa que coger un libro de estos y leerlo de un tirón, de cabo a rabo: este libro actúa como una revelación. En aquel momento sabemos por qué le hemos hecho tanto caso. Tenía que ocupar sitio; tenía que ser una carga, y ahora ha llegado a la meta de su viaje; ahora levanta su vuelo; ahora ilumina los veinte años transcurridos en los que ha vivido mudo a nuestro lado. No hubiera podido decir tantas cosas si no hubiera estado mudo durante este tiempo, y qué imbécil se atrevería a afirmar que en el libro hubo siempre lo mismo.“   

Esta reflexión de Elias Canetti, me ha tocado de lleno, pues hace ya tiempo que he perdido las ganas de leer, concretamente novela, aunque por lo que he leído de otros es bastante normal a cierta edad, quizá porque ya he leído suficiente, o porque no hay nada que despierte mi interés. No pretendo pontificar en el sentido de que ya está todo escrito, que no hay nada nuevo y lo que se me ofrece me produce una sensación de 'deja vu'. No es cierto, ni justo manifestarlo, pero lo que si queda claro es que he perdido el interés por leer...

Miquel Cartisano me regaló 'el día del Wattusi', que tenía muchas ganas de leerla, y no he podido, leí el prólogo y seis o siete páginas de la novela, y aqui lo dejé, es que no puedo seguir, así de sencillo. De hecho, dejé de leer novela al acabar de leer 2.666 de Bolaño, y de eso ya hace tiempo. No se si es cosa de la edad, pero si sé que no soy lo único, a otros les he oído decir lo mismo que me pasa a mí, y vete a saber, a lo mejor este estado es reversible y cualquier día vuelvo a leer de nuevo, de hecho, a mi padre le pasó algo similar y a partir de los 80 años volvió a leer bastante hasta que ya no veía bien, y aún así, recuerdo que leía con una lupa hasta que ya lo dejó del todo por causas de fuerza mayor.
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ELLOS NO LO SABEN


Al llegar a casa Juan supo que algo no iba bien, el holograma favorito de su mujer había desaparecido de la pared de la entrada, síntoma inequívoco de que se había ido y le había dejado. Cierra la puerta y pone en marcha el Videotext, aparece la imagen de su ya ex mujer, imaginaba que le podía decir, pero a pesar de todo como un último acto de deferencia hacia ella decide escucharlo.

"Hola Juan, lo siento por me he ido, tu maldita no afición, ese vicio que te ha cogido de repente te traerá muchos problemas y yo, lo siento, (acompañado de un sobreactuado "snif") pero no quiero verme involucrada, de un momento a otro vendrán a buscarte para interrogarte y a mí podrían acusarme de complicidad, y lo siento ("snif" de nuevo) no me siento suficientemente fuerte en estos momentos para afrontarlo. Adiós, que tengas mucha suerte."
Desconecta el aparato y de una patada tumba el jarro de plástico, con flores de plástico de la tableta. ¡Estúpida! Eres como todos, mejor que te hayas ido, para lo que me servías; cuando tenga ganas de hacer el amor alquilaré una androide y asunto resuelto, al menos éstas no se quejan de todo y por todo como tú, están por lo que deben estar y ya está. 
Mientras mentalmente despotrica contra su ex mujer, se dirige a hacia la cocina y se prepara algo de comer, aunque no tiene mucha hambre quiere celebrar haberse deshecho de un muerto como su ex. Coge una de las botellas de agua reservada para las ocasiones especiales y la bebe pausadament. ¡Ah! No hay nada como una botella de agua bien fresca, parece que todo tiene otro color, por fin, ya no habrá quien me diga, no hagas aquello, haz aquello otro, sabes a quien he visto hoy..., soy libre, libre como un pájaro.
El hombre se entristece de pronto, incluso ya no encuentra el mismo gusto en el agua, se acaba de dar cuenta que hace años que ya no hay pájaros y por tanto no hay libertad, la sensación de que le había invadido al saber que le había abandonado su mujer, le había hecho olvidar la dura realidad de su entorno y el problema al que ella aludía en el vídeo. Era un problema realmente grave, pero .... no podía, era totalmente imposible para él poder hacerlo, cuando se dirigía allí, le entraba una sensación de pánico que le invadía y no tenía más remedio que salir corriendo, era superior a sus fuerzas. Debería probarlo lo nuevo - se dice - sé que estoy en peligro, ella ya me ha abandonado porque es posible que sepa algo, que sea mas que una intuición.
¡Si! Debo intentarlo de nuevo. Igual sin la presión de mi mujer ahora lo consigo.
Se levanta, la cazadora se le incorpora y sale a la calle, en cinco minutos llega al lugar, esta repleto de gente como casi siempre. Duda unos momentos pero se decide y entra. A medida que va avanzando un sudor frío le invade, las piernas le tiemblan... ¡No puedo!, ¡no puedo! Exclama. Unos guardias de seguridad se le quedan mirando y él sale corriendo hacia la calle. 
Durante un buen rato deambula por la calle, hasta que finalmente vuelve a casa. Al llegar se da cuenta que la puerta está entreabierta cuando él está seguro de haberla cerrado. ¡Ya están aquí! Se dice mientras intenta retroceder, pero un hombre alto y corpulento le coge por la espalda.
- Señor, haga el favor de acompañarnos, es una formalidad de rutina, no tiene nada que temer.
Una hidroneumática les transportó hasta un lugar desconocido para él.
Allí, le introducen en una pequeña habitación en la que por único mobiliario hay una mesa y un par de sillas antiguas, una luz ilumina tétricamente la estancia. Le ordenan que se siente y espere... 
Después de diez interminables minutos, la puerta de la habitación se abre y aparece un hombre de unos cuarenta años que entra y se sienta en una silla frente a él.
Quiere un cigarrillo - le dice
-No están prohibidos?
Aquí no, aquí somos los que prohibimos, no los que sufrimos las prohibiciones, aclara el hombre, que se pregunta ¿que tenemos que hacer con usted?
- Nada, yo no he hecho nada, ¿porque me han traído hasta aquí?
- Usted lo sabe perfectamente, sentencia el hombre mientras da una larga calada a su cigarrillo. 
Del interior de su cazadora saca una tarjeta amarilla que en rojo lleva impresas las palabras T.I.J.
- Sabe que es eso, verdad?
- Sí! por supuesto, una Tarjeta de identidad de jugador.
Exactamente, y es la suya que hace más de tres meses que no ha usado en ninguno de los múltiples juegos de azar o placer que el estado pone a disposición de los ciudadanos para que sean felices. 
- Podría decirme porque no la ha utilizado? El hombre palidece. No lo sé- contestó - es que no lo puedo evitar, es superior a mis fuerzas, cuando me acerco a uno de los locales de juego o felicidad que el estado generosamente pone a mi disposición, me entra una sensación de pánico, comienzo a sudar y las piernas me tiemblan, me ahogo y tengo que salir corriendo, debe ser algún tipo de alergia.

Su interlocutor impasible, continuó con el interrogatorio.

Pero usted, supongo que debe de tener ganas de ser feliz, de ganar dinero, practicar sexo diotrónico, viajar, ya sabe, todo lo que tiene de lúdico y que llena de felicidad a la gente.
Si! Por supuesto, pero ya se le que para mí es imposible. Lo he probado, pero es superior a mí. Lo siento, no puedo hacer más.
Entonces usted es un peligro para la comunidad.
¡Yo! Un peligro, porque, si no he hecho daño a nadie en mi vida.
Le repito que usted es un peligro, está transgrediendo el sistema y todo aquello que altere o transgreda el sistema es un peligro en potencia que se debe apartar de la sociedad.
Usted pertenece a X-324 de 2035, no es el primer caso defectuoso, se ve que había una jefe de fabricación inexperto y bastante irresponsable que producía alteraciones en los neofetos. No se preocupe, no es su culpa.
Y, entonces que harán conmigo, - preguntó.
No le puedo decir, ni es decisión mía. Ya lo sabrá cuando corresponda. Buenas noches.

El hombre abandona la habitación, dejando al ciudadano solo y preocupado, le consta que había gente que de pronto desaparecía y nunca más se sabía de ellos, lo que no sabía es si los eliminaban o los enviaban a algún lugar , aunque pronto lo sabría. Se prepara, pues es el peor sabedor de que su suerte estaba ya decidida 
- A los diez minutos dos hombres y una mujer entran en la habitación, ellos lo cogen por el hombro mientras ella le arremangarse el brazo y le pone una inyección, una sensación de sopor le invade y todo se oscurece a su alrededor ............

La tibieza de los rayos del sol le despierta, abre los ojos y le cuesta reconocer cuando estaba viendo, un prado de verdad, de hierba verde y lleno de flores lo envuelve, y el cielo es de un azul intenso como recordaba haber visto en alguna retrofotografía digital de pequeño, un pájaro picoteaba a su lado mientras otros trinaban, sobre una colina una casa de madera con una chimenea que desprende un humo fugaz parece llamarle. Se levanta y atraviesa un arroyo de agua fresca y limpia. En el porche un hombre mayor de larga barba y con una pipa en la boca que saca más humo que la chimenea le espera sonriente.

- ¡Bienvenido a la Reserva! Le dice mientras le acerca la mano que él sorprendido y aturdido encaja.
- ¿La reserva? Pregunta.
- Sí, amigo mío, esto no es el cielo, es la reserva como le dicen ellos, aquí nps llevan todos los que tenemos alguna deficiencia de fabricación, la ley androiana del 2022 no les permite eliminarnos. Aquí - continúa - lo tenemos que hacer todo, buscar la comida, trabajar en el campo, cazar, dormir cuando corresponde, sufrir calor, frío... no hay videotexto, televisión, radio, periódicos, políticos, policías. No hay nada de todo esto, aquí vivimos como los primitivos.
- ¿Y somos muchos?- pregunta el hombre aturdido aún -
- Un centenar, ahora los conocerá, estamos bien avenidos, y somos tantos hombres como mujeres, no se preocupe son todos muy buena gente.

Entonces exclamó el hombre, esto es como estar en el paraíso.
Sí! Contesta el hombre de la barba mientras da una calada a su pipa y suelta una nube blanca de humo: PERO ELLOS NO LO SABEN.
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EL PANÓPTICO DIGITAL


Ningún otro lema domina hoy el discurso público tanto como la transparencia. Según Han, quien la refiere solamente a la corrupción y a la libertad de información, desconoce su envergadura. Esta se manifiesta cuando ha desaparecido la confianza y la sociedad apuesta por la vigilancia y el control. Se trata de una coacción sistémica, de un imperativo económico, no moral o biopolítico. Las cosas se hacen transparentes cuando se expresan en la dimensión del precio y se despojan de su singularidad. La sociedad de la transparencia es un infierno de lo igual.
Google y las redes sociales, que se presentan como espacios de libertad, se han convertido en un gran panóptico, el centro penitenciario imaginado por Bentham en el siglo XVIII, donde el vigilante puede observar ocultamente a todos los prisioneros. El cliente transparente es el nuevo morador de este panóptico digital, donde no existe ninguna comunidad sino acumulaciones de Egos incapaces de una acción común, política, de un nosotros. Los consumidores ya no constituyen ningún fuerza que cuestionara el interior sistémico. La vigilancia no se realiza como ataque a la libertad. Más bien, cada uno se entrega voluntariamente, desnudándose y exponiéndose, a la mirada panóptica. El morador del panóptico digital es víctima y actor a la vez, y en la mayoria de los casos ni tan siquiera es consciente de ello.

la sociedad de la transparencia - Byung-Chul Han (pdf)
la teoria del Panóptico de Foucault

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LA INDIGNACIÓN


Hace diez años los franceses se echaron a la calle porque Nicolas Sarkozy subió la edad mínima de jubilación de sesenta a ­sesenta y dos años. Hace unas semanas volvieron a echarse a la calle porque Emmanuel Macron anunció su decisión de subirla hasta los sesenta y cuatro. A idéntico motivo, idéntica reacción: la bronca, el cabreo, la indignación. Ha pasado toda una década, pero la indignación se mantiene como entonces. Hace precisamente diez años Stéphane Hessel publicó su famoso ¡Indig­naos! , que vendió millones de ejemplares. Recordé­moslo: Hessel, un nonagenario venerable, excombatiente de la resistencia francesa, antiguo recluso en campos de concentración nazis, miembro de la comisión que en 1948 redactó la Declaración Universal de los Derechos Humanos... Si alguien como él nos decía que teníamos que indignarnos, no podíamos negarnos: era el camino más directo hacia el lado bueno de la historia. El librito, apenas más extenso que un folleto, tenía cuarenta o cincuenta páginas de márgenes muy amplios y texto hinchado. Su lectura no daba tiempo a la fatiga, y en realidad ni siquiera había que leerlo porque, más que un libro, era un soporte para un eslogan, como esas camisetas reivindicativas que ahora proliferan. Lo importante era que fuéramos conscientes de nuestro deber moral de indignarnos, y para eso bastaba con el imperativo de la cubierta: ¡indignaos!

En el interior de todo indignado suele haber un pequeño Narciso al que la superficie del arroyo devuelve una versión favorecedora de sí mismo: la mirada encendida, el gesto tenso, el semblante fiero y altivo de los héroes clásicos. En tiempos como estos, tan huérfanos de épica, ¡qué hermoso soñarse como un ­semidiós, sobre todo si no cuesta nada y ni siquiera entraña grandes riesgos! La indignación no sólo nos hace más guapos. También más listos, porque pre­supone vagamente criterio, percepción, conocimiento. Y más éticos, porque es una reacción contra algo que ofende a la dignidad humana (de ahí el vocablo). La indignación, que se presenta siempre ­como algo noble y elevado, goza de un prestigio incontestable. ¿Y quién se ­atreve a de­cirle a un indignado que esa indignación suya no es en definitiva sino una de las muchas formas que adopta la superioridad moral?

Lo mejor de la indignación es que casi siempre nos da la razón. Indignarse es cargarse de razones para estar indignado. La indignación, además, no necesita explicación porque se explica a sí misma: si estoy tan enfadado, será por algo, ¿no? Los otros, los templados, es imposible que tengan razón: se entiende que no se cabreen ni levanten la voz, y por eso los tachamos de indiferentes y abúlicos. A quien desee estar indignado nunca le faltarán motivos para estarlo, y de paso podrá desdeñar a quienes no encuentren el motivo adecuado o no se indignen lo suficiente: a estos los llamará ofendiditos o algo peor. Indignados los hay de diferentes categorías. La categoría más alta, la indignación prémium, es la que se ejerce en nombre de otros: generalmente, en nombre de las generaciones futuras. ¡Qué satisfacción, poder sumar a la indignación la magnanimidad y el altruismo! ¿Os molestaba mi superioridad moral? ¡Pues tomad superioridad moral!

La indignación es también una de las muchas caras del victimismo, que se ha convertido en el signo de nuestro tiempo. He aquí una cita de Tzvetan Todorov que a mí me descubrió Daniel Gascón: “Nadie quiere ser una víctima, pero todos quieren haberlo sido”. La cita procede de El hombre desplazado , la autobiografía intelectual de Todorov. No se me ocurre una frase que refleje mejor el zeitgeist de nuestra sociedad, el espíritu de esta época que nos ha tocado vivir. ¿Se puede aspirar a algo mejor que eso: disfrutar del prestigio y las ventajas de las víctimas sin tener que aguantar ninguno de sus inconvenientes? En El regreso liberal , Mark Lilla constata cómo muchas personas criadas en entornos privilegiados tienden a adoptar identidades que les confieren ese estatus de víctimas. De eso se trata, ¿no?: de tener más derecho que nadie a quejarse, a protestar, a indignarse. El problema es que ese camino conduce directamente a la pseudopolítica, en la que la contraposición de ideas está descartada. ¿Cómo sostener el más consistente de los argumentos ante la ira sacrosanta de quienes, con razón o sin ella, exhiben su condición de maltratados por la historia? Llegado a cierto punto, todo debate acaba quedando reducido a una competición de victimismos. Buena culpa de este bloqueo la tiene lo que el propio Lilla llama el “modelo de Facebook de la identidad”, en el que cada cual se siente únicamente vinculado a esa parte de la sociedad que le gusta y le da la razón. Dentro de esa burbuja no caben muchas discrepancias, y fuera de ella siempre tendremos el parapeto de la indignación, que nos protege (¡ejem!) de quienes no piensan como nosotros.








IGNACIO MARTINEZ DE PISÓN
lavanguardia.com
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EL NEGRO BANDERAS


La inclusión del actor español Antonio Banderas como uno de los pocos nominados "de color" a los Óscar por parte de algunos medios estadounidenses ha desatado la polémica. Publicaciones especializadas en Hollywood como Deadline o Vanity Fair mencionaron a Banderas como uno de los pocos casos de "persona de color" nominadas a los Óscar, tras el anuncio oficial de los candidatos a los premios de la Academia de Hollywood de este lunes. 
Lo de los colores es muy subjetivo y engañoso. Una persona que en España es percibida como morena en la India será percibida como blanca. Y así es como saltaba la noticia de que Antonio Banderas era considerado como una persona de color por los medios estadounidenses, concretamente uno de los actores de color nominado a los oscars 2020. Es cierto que Banderas tiene más «color» que Vigo Mortensen pero tiene menos que Morgan Freeman. Y en cualquier caso todo da mucha risa porque color, lo que se dice color, tenemos todos, aunque cada uno el suyo. 
Lo más curioso de esta anécdota es que nos recuerda la relatividad de las cosas; seremos blancos o negros en función de con quién nos comparemos. Por muy blancos que nos creamos siempre habrá un colectivo todavía más blanco que nosotros. Y aunque solo sea por esa razón tan práctica y egoísta, aunque solo sea porque no sabemos de qué color van a ser nuestros nietos o dónde van a nacer, deberíamos tener cuidado dónde ponemos nuestras vallas y nuestros prejuicios. Lo mejor es ser oriental, aqui no hay problemas por el color, pero si para iodentificar, pues sistematicamente en occidente a los orientales se les define como Chinos, cuando pueden ser de Corea, Vietnam i más paises.¡Ah! Y luego está el periodista Quique Guasch, que si se compara Banderas con él es blanco, blanquísimo.
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SOBRE EL CONSERVADURISMO


«El conservadurismo proviene de un sentimiento que toda persona madura comparte fácilmente: la conciencia de que las cosas admirables se destruyen fácilmente, pero no se crean fácilmente. Esto es especialmente cierto respecto de las cosas buenas que nos llegan como bienes colectivos: paz, libertad, derecho, civilidad, espíritu público, la seguridad de la propiedad y la vida familiar, todo eso depende de la cooperación con los demás, ya que no tenemos medios para asegurarlos de forma aislada. El trabajo de creación es lento, arduo y aburrido. Esta es una de las lecciones del siglo XX. También es una razón por la cual los conservadores están en desventaja cuando se trata de la opinión pública. Nuestro lenguaje es aburrido; el de tus oponentes es emocionante pero falso».

“La tolerancia no significa renunciar a todas las opiniones que otros puedan encontrar ofensivas. Toleramos precisamente lo que no apreciamos, lo que desaprobamos. La tolerancia significa estar preparado para aceptar opiniones que no nos gustan. Del mismo modo, la democracia significa aceptar ser gobernado por personas para quienes albergamos un profundo odio. Esto solo es posible si mantenemos la confianza en la negociación y el sincero deseo de los políticos de llegar a un acuerdo con los opositores «.

«El conservadurismo implica la conservación de los recursos – sociales, materiales, económicos y espirituales – que compartimos y la resistencia a la entropía social en todas sus formas.»

«El conservadurismo es la filosofía del vínculo afectivo. Estamos apegados sentimentalmente a las cosas que amamos y queremos proteger contra la descomposición.»

«El conservadurismo surge directamente del sentido de pertenencia a un orden social continuo preexistente y la comprensión de que este hecho es muy importante para determinar qué hacer.» - Roger Scrutton (27-2-1944/12-1-2020)
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EL ATRACADOR DE PAPEL


Gerod Woodberry, un ladrón de medio pelo, aunque audaz, ha conseguido tocar la gloria. Siempre podrá decir que fue portada del The New York Post, y en domingo, gracias a su condición de ir sableando bancos –tiene una fijación con las oficinas del Chase en Manhattan y Brooklyn, como si quisiera saldar una cuenta pendiente– de una manera no violenta, al más puro estilo de la picaresca española.
En lugar de sacar una pistola, Woodberry se acerca a la ventanilla y deja una nota escrita. “Esto es un atraco”.
Desde el 30 de diciembre y hasta el pasado miércoles, el presunto saqueador deslizó ese papel en cuatro sucursales, a la vista de las cámaras de vigilancia. En un par de casos se llevó 1.000 dólares de cada dependencia, botín nada despreciable. En los otros dos intentos se marchó de vacío pero, al parecer, con espíritu muy deportivo, sin perder la compostura.
La policía difundió su foto en miles de teléfonos y un agente, que iba a trabajar, lo vio y lo detuvo el jueves. El viernes pasó a disposición judicial. Salió en libertad. Según el Post , tabloide ultraderechista de la familia Murdoch, defensor de la ley y el orden salvo cuando los supuestos malos son Donald Trump y acólitos, Woodberry se quedó patidifuso. Dijo algo así como “no me puedo creer que me dejen ir” e incluso añadió: “¿En qué estarán pensando?”.
Al poco rato volvió a entrar a otra oficina del Chase y se embolsó más de 1.000 dólares. Este lunes seguía en paradero desconocido.
El tabloide no lo colocó en portada este domingo como un Robin Hood. No. Lo utilizó como arma de denuncia contra la reforma legal que, a partir del 1 de enero entró en vigor en el estado de Nueva York, por la que se elimina el pago de fianza en efectivo en situaciones de delitos menores y delitos graves no violentos. La audacia de Woodberry reside en su intimidación de papel. Sus robos no se clasifican como violentos y, por tanto, sale libre a la espera del juicio.
La aplicación de esta regulación, largamente buscada y peleada por los sectores progresistas, ha provocado una confrontación política. Los republicanos sostienen que esta medida “pone criminales en las calles”, mientras que los demócratas, entre los que también hay críticos, replican que esta iniciativa previene contra la discriminación económica en el sistema criminal.
La cuestión és que Woodberry puede seguir atracando bancos impunemente, siempre que no pida más de 1000 dólares y vaya desarmado. Aunque habrá que esperar a ver la condena que le cae cuando sea juzgado por sus múltiples atracos.

 Woodberry tiene una especial fijación por las oficinas del Chase
en los distritos de Manhattan y en Brooklyn  - lavanguardia.com


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INTERVENIR EN LOS RECUERDOS


Para los historiadores, las guerras vienen a ser algo sagrado; rompen a modo de tormentas saludables o por lo menos inevitables que, cayendo desde la esfera de lo sobrenatural, vienen a intervenir en el decurso lógico y explicado de los acontecimientos mundiales. Odio ese respeto de los historiadores por lo sucedido sólo porque ocurrió, sus falsas reglas deducidas a posterior!, su impotencia que los induce a postrarse ante cualquier forma de poder. 
Me inclino ante el recuerdo, ante el recuerdo de cada ser humano. Y no oculto la aversión que siento ante todos los que se toman la libertad de intervenir quirúrgicamente en los recuerdos hasta que se parezcan a los recuerdos de los demás. De hecho si no fuera por los historiadores, podríamos tener aún esperanzas para el pasado. Elias Canetti
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LLORAR DE RISA


Hace casi 200 años que Marx y Engels hicieron una proclama que desde entonces no ha dejado de tener éxito: que la filosofía no debe ser un simple instrumento de análisis del mundo, sino que ha de ponerse al servicio de su transformación, realizando en la historia aquellas ideas que hasta entonces no habían sido más que poesía. Esta realización nunca fue una tarea fácil: se precisaban para ello lo que Hegel llamaba “astucias de la razón”. Es decir, medios materiales que implicaban un costo a menudo amargo, el mayor de los cuales era, en el siglo XIX, el de las guerras y las revoluciones. Quizá por ello, estas filosofías de vocación transformadora siempre han prestado más interés a las épocas de guerra que a las de paz, convencidas de que solo en las primeras las ideas se convierten en hechos. Por el contrario, las épocas de paz se dirían condenadas a la dinámica inversa: en ellas son la política y la historia las que parecen convertirse en poesía, al menos en esa forma contemporánea de poesía popular que es el espectáculo de masas. En los períodos bélicos, los héroes de ficción bajan de los escenarios y salen de las viñetas para convertirse en emperadores, dirigentes políticos, generales o líderes de masas, en una atmósfera inequívocamente trágica. En las de paz, en cambio, sucede al revés: los políticos y dirigentes colectivos, cesantes de grandes empeños, se convierten en estrellas de la pequeña gran pantalla en un clima de intrascendencia y de comedia no siempre alta.

A nosotros nos ha tocado vivir una época que, por mor de las ambigüedades de la globalización, no sabríamos decir si es definitivamente de paz o de guerra. Guerras hay de sobra, que no cesan de sumar cadáveres a la cuenta macabra de la historia, pero no tenemos muy claro que estén realizando en el mundo ninguna clase de poesía o de idea filosófica, a pesar de los inmensos costos que generan en términos humanos; también hay enclaves de paz que, aunque atravesados por conflictos cada vez más difíciles de resolver por vías legales, siguen siendo un refugio atractivo para quienes intentan escapar del horror. Y tampoco estamos muy seguros de si los movimientos que atraviesan hoy como un vendaval esos territorios formalmente pacíficos, erosionando sus instituciones, son cómicos o trágicos, es decir, si lo que hacen es convertir la política en una comedia o en una tragedia. 
Es como si los argumentos que en otro tiempo hubieran tenido su lugar en los programas sobre ciencias ocultas que inauguró en la televisión española el doctor Jiménez del Oso, en vez de desembocar (como habría sido lo natural) en Cuarto Milenio, se hubieran trasladado, convenientemente actualizados, a los informativos de máxima audiencia. Escuchamos a las autoridades políticas dar por superada la democracia formal y a los líderes ideológicos declarar que nuestras instituciones de decisión colectiva ya no sirven. Una y otra vez, como sucedió con la caída de las torres gemelas, con el referéndum de Varoufakis en Grecia o con el del Brexit en Reino Unido, miramos la televisión y exclamamos: “Es increíble”. Pero, como alguien dijo, la realidad no tiene por qué ser ni verosímil ni seria.

Cuando, en 1981, el cómico Coluche se presentó a las elecciones presidenciales francesas en las que Miterrand competía con Giscard, parecía la típica broma inane de los tiempos de paz, una broma parecida a la de Jerry Rubin, que en 1968 había presentado a un gorrino como candidato a la presidencia de EE.UU. Pero a Coluche le apoyaba un comité de filósofos. La idea que había que realizar se contenía en su lema de campaña: “¡Todos juntos con Coluche para hundirles!” (el eslogan era más grosero, esta es una versión eufemística). Para hundirles a ellos, claro está, a los enemigos del pueblo (hoy más conocidos como “la casta” o el establishment). Pero cuando consiguió el respaldo del 15% de los electores dejó de ser un chiste y el cómico se retiró de la carrera. También parecía una broma, al principio, la campaña de Donald Trump. Y también en este caso hubo un comité filosófico de apoyo. La diferencia es que, ahora, la mascarada se lleva hasta el final, se toma en serio. Tras las victorias de Trump y de Boris Johnson y el fracaso de Renzi, con Marine Le Pen a un paso del poder en Francia y los simpáticos anticapitalistas transversales españoles en su momento de gloria, ¿diríamos que la broma se ha vuelto seria o que lo serio se ha convertido en una broma? Porque cuando oímos la consigna de esta nueva Internacional Populista (“¡Todos juntos para hundirles!”) no sabemos si reír o llorar, porque dudamos acerca de la identidad de los hundidos potenciales y nos preguntamos si alguien se salvará de este naufragio y si los verdaderos enemigos del pueblo no serán los que son incapaces de decir “¡Todos juntos para salvarnos!”.

Es indudable que, por este camino, el mundo se está transformando. Pero, ¿y la filosofía que ve en estos cambios una “astucia de la razón” para la realización de sus ideas, aunque sea con algunos desagradables costos... va en el mismo sentido que esta transformación tragicómica o tiene algo que oponerle? ¿Es verdaderamente “revolucionaria” o se conforma con adaptarse al nuevo establishment? La consigna de “realizar la filosofía en la sociedad” (como antes la de “realizarla en la historia”), ya sea para convertirla en ideología de la eficacia cognitiva del mercado de trabajo flexible o en catecismo de la guerrilla urbana, es el programa común de quienes, desde hace mucho tiempo, quieren retirarla de las aulas y de los libros para ponerla a cotizar en las cuentas de resultados y de quienes se proponen instalarla en las calles y convertir la metafísica en adoctrinamiento de masas.

A quienes buscan una filosofía verdaderamente subversiva se les presenta una tarea mucho más difícil y sediciosa: dar clase de filosofía en las aulas públicas (“¡A las aulas!” sería un buen eslogan), y no hacerlo en las plazas o en los salones cortesanos. Sí, sé que esto sonará a poesía difícilmente convertible en historia, pero tiene la ventaja de que, lejos de necesitar una guerra para llevarse a cabo, exige y promueve una paz digna.

Las ideas solo son respetables cuando son independientes, es decir, cuando no se dejan instrumentalizar política o comercialmente, como sueñan con hacer quienes ansían una realización inmediata y eficaz de la filosofía en la sociedad, que son los mismos que la desprecian como inútil en las instituciones educativas: no porque no transforme el mundo, sino porque no pueden someterla a sus fines y propósitos. Como habría dicho Adorno, la filosofía solo sobrevive como saber autónomo allí donde se resiste a esas “realizaciones” interesadas. Este plan subversivo no transformaría el mundo a corto plazo, pero pudiera ser una astucia de la razón para que algún día no tuviéramos que reírnos de pena o llorar de risa al contemplar el estado de las cosas públicas.



“Llorar de risa”, 
de José Luis Pardo
en El País, España, 
descontexto.blogspot.com
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